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Mighty No. 9, la versión fea de Mega Man

Deep Silver lanzó un nuevo tráiler de Mighty No. 9, lo que nos recuerda que esta abominación aún existe y que llegará el próximo 9...

Deep Silver lanzó un nuevo tráiler de Mighty No. 9, lo que nos recuerda que esta abominación aún existe y que llegará el próximo 9 de febrero para prácticamente todas las consolas. Se trata del sucesor espiritual de Mega Man que Keiji Inafune, el creador original de este personaje, está desarrollando en su propio estudio independiente después de haberse retirado de Capcom por problemas internos con la compañía.

Al principio, la idea de tener un nuevo Mega Man, por llamarlo de alguna manera, sonaba increíble, incluso muchos nos ilusionamos de saber que el creativo intentaría volver a lanzar un juego de mecánicas similares a aquel que nos hizo pasar tantos buenos momentos cuando éramos niños. Sin embargo, todo cambió cuando comenzamos a ver el avance del juego en Kickstarter, la plataforma de financiamiento colectivo en la que Inafune y compañía solicitaron dinero a los fans para la creación de su proyecto.

Después de haber tenido la oportunidad de probar Mighty No. 9 en la edición de este año del E3, puedo asegurarles que el juego es tan malo como se ve, aunque tampoco al punto de llegar a ser desastroso. Sus problemas son múltiples e implican tanto al juego en sí como a los desarrolladores, quienes al intentar mezclar diferentes elementos de aquí y de allá obtienen como resultado una experiencia totalmente mediocre y sosa.

Un juego verdaderamente malo provocaría al menos una reacción, ya sea de pura frustración o diversión, pero con Mighty No. 9 tienes la sensación de que este juego es un vacío de emoción en ambos sentidos, lo que se traduce en una sentencia de muerte para algo tratando de ser entretenido. Los movimiento del protagonista, Beck, son lentos y poco naturales, pero posiblemente el mayor problema del título es que es inevitable compararlo con Mega Man, ya que tiene la misma estructura de un juego de esta serie y el mismo gameplay. Su más grande contrariedad es que estas mecánicas, combinadas con la dirección final de arte, lo hacen sentir como un mal juego de Mega Man.

Otro problema que tiene el juego se encuentra en la obsesión de Inafune de tratar de atraer a los jugadores occidentales y esto es algo que se puede notar en los gráficos rendereados en 3D por medio de Unreal Engine, en el gameplay metódico y lento y en el diseño de niveles parcialmente isométrico y lineal. Sí, todos estos son elementos de un juego típico occidental, pero aplicados a un título japonés de plataformas en 2D no funciona tan bien. De hecho, es una extraña combinación que no habíamos visto en el ambiente de juegos independientes; probablemente, lo más cercano que se la parece es el reboot de Strider o el propio Bionic Commando: ReArmed, los cuales son inmensamente superiores, a pesar de tener ligeros problemas similares.

Es claro que Inafune tiene una gran pasión por la industria de los videojuegos, pero parece haber perdido un poco el rumbo. Y es que probablemente su mente le hace pensar que como los juegos japoneses ya no pueden alcanzar cifras de ventas tan grandes como un Call of Duty, es natural imaginar que la industria japonesa está haciendo algo mal y por lo tanto, el desarrollo occidental luce como un camino a la salvación (y a grandes ganancias).

Al final del día, Mighty No.9 es un juego mediocre tratando de aprovecharse de la popularidad de una franquicia fallecida. Lamentablemente, no se trata de un digno renacimiento de la franquicia de Mega Man, sino que se queda como en otro elogio desafortunado que al final pasará sin mucha pena ni gloria.

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