El año se acabó y nos dejó un historial de grandes juegos que no podíamos dejar de comentar en una lista conformada únicamente por los mejores.

A partir del consenso de la crítica, esta es nuestra lista de los 10 mejores juegos de 2019, que ordenamos de manera descendente de acuerdo con nuestras preferencias.

10. Call of Duty Mobile

Si los shooters son lo suyo y buscan llevar esa acción a todos lados, Call of Duty Mobile es lo que necesitan. Es un juego bastante completo que brinda infinidad de horas de entretenimiento, gracias a sus diferentes modos en los que se puede jugar en compañía de amigos que estén conectados para hacer aún más divertidas las partidas.


Aquellos que son muy fans de la versión de consola, descubrirán mapas que harán click justo en la nostalgia y aunque reconocemos que los gráficos no son los de más alta calidad, la experiencia nunca deja de ser emocionante.


El juego es 100% personalizable y el sistema de incremento de nivel y rango, que sube en atención a las bajas y experiencia que obtengamos en cada partida, lo hacen un título adictivo que no por nada fue considerado el juego móvil de 2019, pues el reto de ser el mejor en el campo de batalla hace que sea imposible soltarlo.

9. Control

Fiel a su estilo cerebral, noir y altamente cinematográfico, Remedy Entertainment entregó su juego más ambicioso hasta la fecha, una propuesta de ciencia ficción en la que nada es lo que parece y en la que el jugador debe moverse en las entrañas de un edificio en constante cambio.

Si con Max Payne Remedy revolucionó los shooters en tercera persona gracias a la inclusión del bullet time, con Control el desarrollador finlandés le apuesta a las habilidades sobrenaturales en un contexto temático que siempre está cuestionando el concepto de realidad, lo que da por resultado una experiencia claustrofóbica que bien podría ser el hijo no reconocido de las películas Dark City, The Matrix e Inception.

Si no está en un lugar más alto en esta lista es porque el juego tiene varios problemas que incluso han sido abordados por Remedy, pero que no haya dudas, pues en un momento en el que la constante es el lanzamiento de secuelas, se agradece que un título original y complejo como Control llegue al mercado, un juego que, se los aseguramos, será de culto en unos cuantos años.

8. Star Wars Jedi: Fallen Order

Con todo el escepticismo puesto sobre él, este juego llegó para posicionarse como lo mejor que le ha ocurrido a Star Wars en años, una apuesta narrativa que nos lleva a la galaxia muy muy lejana de la mano de Cal Kestis, un Padawan sobreviviente de la Orden 66 que se embarca en una aventura para restaurar la Orden Jedi.

A diferencia de otros títulos estelarizados por Jedis, Star Wars Jedi: Fallen Order no es para soltar sablazos indiscriminadamente, pues su sistema de combate exige que el usuario combine ataque, defensa, evasión y parry para salir victorioso, lo que hace que cada duelo, aún sea contra un chivo o un Stormtrooper, sea estudiado y calculado.

Eso no es todo, pues la propuesta del juego es de exploración y resolución de puzzles a través de calabozos, lo que deja un sabor a Uncharted y Tomb Raider, que combinado con el sistema de combate estilo Sekiro nos deja ese juego que tanto le hacía falta a Star Wars después de la compra de Disney, un título que hace énfasis en la historia y hecho para los verdaderos fans de la saga que quieren llenar todos esos huecos que existen entre los Episodios III y IV, y aunque Jedi Fallen Order tiene problemas, sobre todo con la cámara, definitivamente la Fuerza está con él.

7. Disco Elysium

Si creían que los point and click y los juegos de texto estaban muertos, Disco Elysium es una muestra de que el género sigue vivo y de que la imaginación es el límite. Proveniente de un pequeño estudio de Estonia, este título es extraordinario en cada sentido, desde sus personajes fuera de lo común y su historia cruda y simultáneamente cómica, hasta su estilo de arte que asemeja un acuarela y su excepcional guion que regala grandes diálogos de los personajes.

El protagonista es un detective que después de una noche de fiesta debe investigar un asesinato, lo que lo llevará a darse cuenta de que él podría estar involucrado en el crimen. Disco Elysium es un RPG en el que cada quien decide jugar como el policía modelo que sigue la ley, o como la corrupción encarnada, en una propuesta en la que se debe analizar, investigar, interrogar, descubrir e incluso intimidar a cuanto sospechoso se cruce en el camino, y si el juego se colocó dentro de lo mejor del año es porque no todos los días un desarrollador pequeño invierte tanto en lograr que un título quede impreso en la memoria y que nos haga pensar por horas en las decisiones que tomamos.

6. Astral Chain

PlatinumGames siempre se ha distinguido por sus propuestas hack and slash en las que hay cabida tanto para títulos frenéticos, como Mad World, Metal Gear Rising: Revengeance y la saga Bayonetta, como para otros de corte más pausado, como Nier: Automata, y dentro de esta lógica Astral Chain es quizá el juego más PlatinumGames del desarrollador japonés.

Con un estilo gráfico cel-shaded y un contexto cyberpunk, el juego requiere que el usuario se especialice en dos frentes -el personaje principal y la criatura que lo acompaña-, cada uno con sus respectivas habilidades y mejoras, con el fin de lograr una cooperación integral que abarca desde combos y minijuegos hasta resolución de puzzles.

Por supuesto que el juego tiene fallas, siendo la principal la cámara, pero estamos ante una suerte de grandes éxitos de PlatinumGames, pues la propuesta completa se siente como la suma de Nier: Automata, Bayonetta y Metal Gear Rising: Revengeance, mezclados con Blade Runner, Akira y Ghost in the Shell. Es un juego que apela a quienes gusten del manga y del anime, a quienes busquen estilos visuales delirantes y a quienes sean fans del cyberpunk, y de lo que estamos seguros es de que este es un nuevo clásico de las mentes que redefinieron el hack and slash.

5. Luigi’s Mansion 3

Sin duda alguna es un título que todo poseedor de un Nintendo Switch debe tener, un juego de dificultad intermedia perfecto para que chicos y grandes lo disfruten, y cuyas mecánicas renovadas le dan un aire fresco a la saga, apoyadas de gráficos que explotan el potencial de la consola híbrida de la Gran N. El juego garantiza entre de 10 y 15 horas de diversión ya sea en solitario o en familia, que se pueden alargar si son quisquillosos y juntan todos los coleccionables esparcidos, eso sin mencionar sus modos multijugador que logran ser ese agregado que le faltaba a la franquicia.

Es genial ver cómo algunas compañías siguen apostando por juegos para divertirse en familia y en estas fechas Luigi’s Mansion 3 es perfecto para que apliquen un “Tú, yo, Luigi’s Mansion 3, ponche, no sé piénsalo”.

4. The Outer Worlds

No es necesario ser un estudio de renombre para crear un juego que ponga en alto el género RPG. Si bien este título no tiene nada que ver con Bethesda, podríamos considerarlo un sucesor espiritual de la saga Fallout, pues varias personas que trabajaron en él estuvieron hace tiempo en la franquicia de Bethesda, y ahora, con un estudio mucho más pequeño y un presupuesto menor, nos entregan The Outer Worlds, que resultó ser un deleite gracias a su gameplay adictivo que los pondrá a investigar cada rincón del mapa, a su combate que mantiene la esencia que tanto nos gustó de los Fallout, y una historia ubicada en el espacio que puede jugarse a su modo, incluso matando a cuanto NPC se cruce en el camino, lo que deja por resultado un mundo de posibilidades para todo aquel que busque aventurarse, y una de las más grandes sorpresas del año que con justa razón se ganó el aprecio de crítica y público.

3. Sekiro: Shadows Die Twice

Conocido por sus juegos difíciles, como Dark Souls y Bloodborne, el estudio FromSoftware nos lleva ahora al Japón feudal en un título de acción y aventura que desafía todo lo que creen saber sobre paciencia, frustración y dedicación.

A diferencia de otras franquicias del estudio, Sekiro se olvida un poco de los elementos RPG para enfocarse en el combate, en el sigilo y en la escalada del árbol de habilidades, este último aspecto crucial para estar en posibilidad de enfrentar y derrotar a los adversarios.

Mención aparte requiere el sistema de combate, pues este no es un juego para andar repartiendo katanazos a diestra y siniestra. Aquí es necesario estudiar a cada enemigo para detectar ese pequeño momento en el que son vulnerables, ya que aquí se trata de vencer la guardia antes de asestar los golpes, lo que probablemente no sea del agrado de los usuarios que quieren que sus juegos sean directos, pero que agradecerán quienes están en busca de un difícil desafío que los hará verse de frente con la mismísima frustración.

2. Death Stranding

¿Es esta la obra maestra de Hideo Kojima? ¿Acaso es el juego que prometía ser el antes y después de la industria? El título que más dividió la opinión de los jugadores y la crítica llegó en noviembre y, tal como se esperaba, dio mucho de qué hablar, fuera por su intrincada historia que imprime la mente de Kojima en cada escena, por sus grandes proezas técnicas de captura de movimiento con actores reales, o por introducir unas mecánicas simples pero a la vez inmersivas que mantienen al usuario pegado al control durante sus decenas de horas de juego.

Este no un juego más de mundo abierto, sino un estudio de interacción de jugadores dentro de una ambientación desolada, que con momentos que vuelan la cabeza y una majestuosa selección musical hace que Death Stranding sea de lo mejor del año, una clara muestra de que la industria aún puede salirse del molde establecido.

1. Resident Evil 2

El original Resident Evil 2 salió hace 21 años y ayudó a consolidar el survival horror, mientras que a este remake le correspondió demostrarnos que el género sigue vivo y que puede ser más aterrador que hace décadas.

Es asombrosa la manera en que Capcom trajo de vuelta una historia conocida por muchos para hacerla parecer novedosa, pues es una recreación fiel y simultáneamente una reinvención, gracias a una perspectiva en tercera persona y a un impecable nivel gráfico que nos hace partícipes, como nunca antes, de los horrores que atraviesan los protagonistas.

Este no es solo uno de los mejores refritos de todos los tiempos, sino también uno de los mejores Resident Evil por propio derecho, un juego que retoma esas raíces survival horror que la franquicia fue olvidando por enfocarse en la acción, y en esta época marcada por el cinismo en la que creemos que ya hemos visto todo, se agradece que un juego nos recuerde qué se siente tener miedo.