Las cámaras GoPro son populares para los deportistas. De hecho, su lema «Be a Hero» habla de que grabarse en deportes extremos, paracaidismo, bungee, ciclismo de montaña, buceo, entre otros, nos puede mostrar lo que pasa en este tipo de actividades en donde la velocidad y la adrenalina están a la orden del día. Por eso, el siguiente video me llama la atención, porque plantea lo que un buen intérprete hace cuando toca el violín y es grabado con un par de GoPros.

Para quien alguna vez haya estudiado violín, sabrá que afinar en este instrumentos es muy difícil y además, lleva años dominar la técnica y tocar depuradamente. De hecho, siempre me ha parecido impresionante el nivel de algunos violinistas connotados que no necesitamos confirmar, lleva muchísimas horas de estudio contínuo.

Pavel Frumin, en las calles de Kiev, Ucrania, se detiene en una de ellas y decide sacar su violín, para tocarnos una parte de una obra muy conocida de Vivaldi (el Verano, de las Cuatro Estaciones). La cámara puesta al final del violín (y en otras ocasiones desde la perspectiva que ve el violinista), nos muestra la magia de tocar el instrumento con maestría. Es una danza de los dedos. Es francamente sorprendente:

Cuando instrumentos como el violín o la guitarra aparecen en video, la cámara que hace las tomas no se fija realmente en los dedos del músico sobre el instrumento, sino que simplemente toma la escena completa del intérprete. Gracias a la GoPro podemos ver la verdad de lo que pasa al tocar un instrumento tan difícil como el violín.

Asi pues, disfruten a este fenomenal artista y vean la verdad al tocar el violín.

Referencias:

Slate.com