Hace unos años me suscribí a un periódico. Había decidido que estaba fastidiado del que me llegaba a la casa, por lo que al terminar mi suscripción, contraté con el otro rotativo. Una virtud de esto fue que estaban en promoción y entonces para los suscriptores nuevos había como regalo una cámara digital, cuyas características eran estas: Era una cámara Fuji FinePix modelo j-20 con 10 megapixeles de resolución, zoom óptico de 3x, reconocimiento del escenario, detección de rostros, estabilización de la imagen, pantalla LCD de 2.7 pulgadas con 230K puntos, 15 modos de escenario pre-programados
ISO hasta 1600. El reconocimiento de escenarios permitía a la cámara reconocer si es un paisaje, de noche, foto tipo retrato, etc. Además quita el rojo de los ojos y optimiza el foco y la exposición para revelar imágenes de las personas de manera perfecta.

Todo un portento de electrónica digital para finales de ese año (2009). La cámara sigue funcionando aunque ahora que estuve buscando este modelo parece que ya está descontinuado. Ojo, hablamos de hace unos seis años. ¿Cómo está ahora el escenario de las cámaras digitales? Parece que están desapareciendo del mercado. Y no, no es que no haya, pero ya no se ven como antes, ya no se anuncian en los catálogos de estas tiendas perfectamente «gringas» donde venden todo para la oficina. No. Parece que el teléfono celular ha decidido reemplazarlas y en mi opinión cada vez habrá menos demanda para este tipo de cámaras comerciales para el ciudadano común, para el aficionado, no para el profesional de la fotografía.

Es claro que los teléfonos inteligentes tienen cada vez cámaras más potentes y además, ya vienen integradas con el dispositivo. ¿Para qué queremos una cámara de fotos y video por separado? Parece pues que de nuevo el celular ha hecho de las suyas y ha sentenciado a muerte a las cámaras digitales. Y el celular también destronó a los asistentes personales, por ejemplo, las Palm, que en su momento fueron toda una moda. Tener una Palm y ahí poner las citas, jugar juegos (que se descargaban a la PC y de ahí por cable se copiaban a la Palm), no tenía precio. Muchos asistentes y agendas electrónicas de esos tiempos no tenían acceso a Internet y curioso, parecía que tampoco nadie lo necesitaba. Hoy la Palm es obsoleta por muchas razones: porque no tiene acceso a Internet y porque lo que podía hacer ahora lo satisfacen las apps que podemos conseguir para nuestros teléfonos inteligentes.

Pienso que las cámaras digitales son otra tecnología que muerde el polvo. Desde luego que siempre habrá fabricantes de cámaras de fotografía y video, pero para la mayoría de las personas la que tienen en el teléfono inteligente es más que suficiente para todas sus actividades.

Mi pregunta es pues ahora: ¿Cuál es el siguiente dispositivo, gadget, que será absorbido por el celular o por otra tecnología? ¿Cuál será el siguiente en desaparecer? ¿Qué piensa el lector binario de unocero?