Si usted necesita leer una serie de libros sobre algún tema y no piensa desembolsar mucho dinero para ello, quizás la solución la tenga en sitios como Scribd, el cual permite leer, por menos de 9 dólares al mes, hasta 3 libros (en formato digital), a través de su app para los teléfonos y dispositivos móviles o bien, vía una página web. Lo interesante es que Scribd por una parte, ha encontrado un modelo de negocios interesante, pues ha podido convencer a más de 150 editoriales en Estados Unidos, de poner sus libros en formato electrónico en esta plataforma y además, el piratear los libros aunque sin duda no faltará quien pueda hacerlo, se inhibe por dos razones: el bajo costo del servicio y la dificultad inherente de copiar cada página que el sistema despliega para que ésta sea capturada y eventualmente puesta en algún formato electrónico como PDF.

La Wikipedia indica que originalmente, la idea de Scribd fue inspirada cuando Trip Adler, su fundador, estuvo en Harvard y tuvo una conversación con su padre, John R. Adler sobre las dificultades de la publicación de artículos académicos. Alder se asoció con los cofundadores Jared Friedman y Tikhon Bernstam y asistieron a Y Combinator en Cambridge en el verano de 2006. En marzo de 2007, Scribd fue lanzado desde un apartamento de San Francisco y creció rápidamente en tráfico. Hay que decir que Scribd no es el único servicio de esta naturaleza. Se tienen: Docstoc, WePapers e Issuu como posibles opciones a los usuarios.

Hace unos meses decidí probar el servicio, que es gratis el primer mes y encontré qué, aunque tiene muchos títulos, no estaban algunos de los que estaba buscando para leer. No obstante, había una serie de obras que podrían sustituir en la mayoría de los casos lo que yo andaba buscando. Usé mi suscripción por un tiempo e incluso, no usé todos los créditos que tenía, es decir, solamente decidí leer uno de los libros de los tres a los que tenía derecho. Y como en realidad me interesaba un par de capítulos, cuando terminé la lectura aún no había terminado mi mes de prueba y por ende, decidí dar de baja el servicio.

Cuando quise hacer esto, el sistema de Scribd me dijo que no me fuera, y me extendían otros 30 días mi suscripción. Decidí entonces seguir y encontré que, por un lado, si no gastaba mis créditos estos no se acumulaban. Es decir, si tenía 3 libros para leer en un mes y no usaba esa opción, en el segundo mes no me daban otros tres. Y suena razonable, pues ¿cuántos libros se pueden leer simultáneamente? Por otra parte, sí, tuve que poner los datos de mi tarjeta de crédito y el sistema me avisó en qué momento -y de forma muy clara- el día que empezarían a cobrarme.

Para publicar su libro en formato electrónico

De nuevo, antes de mi fecha de corte decidí dar de baja el sistema y de nueva cuenta Scribd me regaló 30 días más. Así ha sido los últimos seis meses y simplemente he aceptado la oferta de 30 días más gratis para saber en qué momento me avisan que «se me acabó el veinte». Me llama la atención que cada vez que voy a cancelar, me indiquen que me dan otros treinta días y no veo cuando dejará de ocurrir esto. Eso sí, si se me olvida cancelar, entonces tendré un pago por unos 9 dólares en mi tarjeta de crédito, eso sin lugar a dudas.

En resumen, Scribd es una buena opción para leer obras actuales de cuanto tema pueda uno necesitar a un precio módico. Quizás el comprar por ejemplo, tres libros por mes, sean unos 30 o más dólares (dependiendo del tema) y aquí se reduce a una cuota mensual de 9 dólares por el tiempo que uno deseé. Creo que es un modelo de negocios interesante dentro de la enorme gama de posibilidades que hoy brinda la red de redes.