La experiencia de leer un libro tradicional se ha querido pasar a los libros electrónicos. En la versión digital de estos contenidos muchos dispositivos permiten poner notas personalizadas (que por ejemplo, solamente puede ver quien las escribió), o bien, marcar pasajes interesantes. Pero parece que algo se pierde en esa experiencia contra la de la lectura con el libro físico. Será una cuestión de costumbre, pero reconozcamos, el libro físico tiene demasiados años como para ser reemplazado de golpe y plumazo por una versión electrónica.

Sin embargo, hay quienes piensan que la experiencia del libro normal puede pasarse a la experiencia digital. El Smart E-Book System incorpora una “tecnología de conversión basada en algoritmos” que en los bordes del área del libro electrónico (en las pantallas multitáctiles) se denomina bisel, se puede poner un dedo para movernos en el libro simulando el efecto visual que ocurre al mover las páginas, de una en una o muchas a la vez. Esto puede hacerse hacia adelante o hacia atrás.

Si se deja el suficiente tiempo un dedo sobre una página, podemos poner una marca en la misma. El sistema lleva cuenta de esto y parece algo muy natural. Hay -desde luego- opciones que no necesariamente se ven en los libros físicos, como por ejemplo, el controlar cuántas páginas se recorren rápidamente variando el número de dedos (dos para dos páginas, tres para tres páginas simultáneamente, etc.), así como los gestos de los dedos o el tiempo que se aplica un comando táctil. Por ejemplo, dibujar en la pantalla un número le llevará al usuario a la página que ha considerado ver.

He aquí el video de esta idea que en realidad parece muy buena. No creo que haya nada más cercano a la experiencia de un libro normal -me refiero a un libro de hojas de papel, etc.

Fuente: GizMag