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Un equipo de estudiantes de la Universidad China de Hong Kong han creado un nuevo sistema de información criptográfica biológico. Esto se basa en la increíble adaptabilidad de los organismos simples en medios ambientes difíciles, de manera que los mensajes guardados pueden mantenerse sin ningún problema a pesar de los cambios en el medio ambiente.

Hay datos interesantes sobre el asunto: el sistema permite que 1 g, de la bacteria E. coli pueda guardar hasta 931,322 GBytes de datos. En comparación, un disco duro típico puede almacenar de 1 a 4 GB por gramo. Sorprendente.

En vista de que hay una fuga generalizada de información confidencial a nivel internacional, y en donde la privacidad de los individuos es cada vez más importante, este esquema biológico de criptografía puede ayudar a proteger la información importante. De acuerdo a los creadores de este esquema, este innovador sistema criptográfico podría iniciar una nueva era en la seguridad de la información.

Los estudiantes chinos usan pues bacterias, pero no sólo para guardar información de manera biológica, sino integrando un sistema intrínseco de encripción embebido. Es claro que con los avances en ingeniería electrónica, después de la Segunda Guerra Mundial, se han desarrollado esquemas de encripción cada vez más complejos, los cuales juegan un importante rol en los sistemas de seguridad en esta era de la información. Sin embargo, los avances en la matemática han debilitado los sistemas de encripción e incluso, han podido ser atacados con éxito. Esto hizo pensar a los alumnos involucrados en este desarrollo en si datos encriptados en las computadoras es la única manera de asegurar la confidencialidad de la información.

El utilizar bacterias como mecanismo para guardar información no es una idea nueva. El grupo de Bancroft ya propuso esto usando cadenas de ADN en el 2001. Por su parte, otro grupo, el de Yachie, ha trabajado en este método usando bacillus subtilis en el 2007. En contraste con los métodos para guardar información de forma electrónica, la naturaleza del almacenamiento usando bacterias depende de la bacteria que se elija. Por ejemplo, la Bacillus subtilis podría crear copias extras de los datos, insertarlos en sus genomas para respaldar aún más la información. tenemos la Deinococcus radiodurans, uno de los organismos más resistentes a la radioactividad, que sobrevive incluso bajo impulsos electromagnéticos y radiaciones después de un ataque nuclear.

Así, mediante técnicas de laboratorio, por demás sofisticadas, se puede insertar cadenas de aminoácidos que representan datos. Hay un documento que explica esto y habiéndole echado un ojo, la información se encripta usando sistema cuaternario (cuatro símbolos), porque se utilizan los aminoácidos CGTA. El sistema entonces genera las cadenas con la información a guardar y se fija si se puede comprimir, utilizando una regla parecida que usaban los archivos gráficos PCX (Rule Length Enconding), lo cual significa llevar un contador de las veces que se repite una letra, es decir por ejemplo:

Cadena a procesar:   AATTGGGTTTTTTAAAAACCCCCTTTTT

produce: 2A2T3G6T5A5C5T

Evidentemente ahora hay que meter esta información en el ADN de la bacteria, asunto que desde luego requiere de métodos de biotecnología muy complejos.

Como sea, a mí me parece impresionante esta idea.

Fuente: 2010.igem

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