Activa las notificaciones para estar al tanto de lo más nuevo en tecnología.

Lo que desaparecerá

Con el paso de los años tecnologías van y tecnologías llegan. Hace unos ayeres teníamos videocassettes, después llegaron los videodiscos. Hoy es el “streaming” a...

media00
Con el paso de los años tecnologías van y tecnologías llegan. Hace unos ayeres teníamos videocassettes, después llegaron los videodiscos. Hoy es el “streaming” a través de la red. Lo anterior parece quedarse obsoleto ante las nuevas tecnologías que prometen ser más baratas, más eficientes y más confiables. De hecho, si lo pensamos, muchas de las cosas que hoy usamos y que probablemente tengan muchos años con nosotros, están ya en proceso de ir desapareciendo. Veamos algunos ejemplos:

Las oficinas de correo: evidentemente cada vez menos gente usa el correo tradicional para mandar una carta. Para eso llegó el “e-mail”, el correo electrónico, el cual es gratis e instantáneo. Y hoy en día ¿quién no tiene correo electrónico? ¿quién de nuestros conocidos no usa Internet? Desde luego que las oficinas de correo seguirán enviando paquetes, por lo que probablemente vayan cambiando de giro, por si aún no lo han hecho, pero es claro que el mecanismo del correo a la antigua usanza, desaparecerá poco a poco.

Los periódicos: Gracias a las facilidades que otorga la red de redes, los diarios ya tienen en su mayoría una versión electrónica que literalmente, es idéntica a la que se imprime en papel. Debido a que poco a poco el acceso a Internet es cada vez mayor, los periódicos tendrán (y tenderán) a migrar hacia la versión electrónica. Imprimir será algo que no hará mucho sentido en el futuro. Probablemente los periódicos no desaparecerán en un 100%, pero es claro que con el tiempo es probable que disminuyan sus tirajes en papel y aumenten sus ventas ara dispositivos portátiles o simplemente para leerse a través de Internet.

El teléfono residencial: el que tenemos en casa, el que está conectado por un cable a la pared, poco a poco irá siendo algo que la gente dejará de contratar. Por una parte, los teléfonos inalámbricos, celulares e inteligentes, están desplazando el uso del teléfono residencial, del que tenemos aún muchos en casa. Poco a poco nos va a parecer ridículo pagar la renta de un objeto que servía para comunicarnos pero que resultará sin ninguna ventaja contra el celular, cuando las tarifas de ambos sean equiparables. Sin embargo, hay que decir que hoy en día la conexión de Internet se sigue haciendo por el cableado telefónico, por lo cual, compañías que dan el servicio de la telefonía residencial no tendrán que cambiar de giro o temer menos clientes. Al contrario, lo que probablemente pasará es que tendremos conexión a Internet sin necesidad de tener teléfono residencial como parte de los servicios que la compañía proveedora nos da. De hecho, ya algunas compañías de cable dan servicios de Internet y telefonía por separado. Me parece que en este sentido, el teléfono residencial tenderá a morir, al menos en las casas.

La música: gracias a los esquemas de compresión mp3, la música digital tomó por asalto a la industria disquera y la puso en un problema tremendo. De pronto esta industria halló que las ganancias millonarias de antes ya no eran posibles. La piratería, el convertir a mp3 las canciones (vía estos “rippeadores”), se convirtió en una labor cotidiana y con la llegada de los reproductores de audio digital, como los iPods, entre muchos, la gente empezó a no comprar CDs de música, sino que descarga las rolas, de forma ilegal probablemente, de Internet. Apple, por ejemplo, cuando sacó iTunes, promovió la idea de vender canciones por separado. ya no había necesidad de comprar el CD de un artista porque nos gustaba una o dos de las 12 canciones que traía el disco. A un dólar Apple vendió el primer día un millón de dólares, aproximadamente. Esto debería haber sido suficiente para entender que el modelo tradicional de la venta de música ya no podía mantenerse. Sin embargo, la industria disquera ha buscado atacar la piratería de mil maneras, todas infructuosas. Y la razón de ello es que nadie quiere perder lo ganado, pero los consumidores mandan y si hay acceso a la música en Internet y además gratuita o a costos razonables, la gente dejará finalmente de comprar discos. Lo he dicho y lo vuelvo a decir: llegará el momento que en las tiendas de discos no vendan CDs o DVDs, sino memorias USBs con la misma información.

Los libros: después dd piratear la música y los videos, ya sean películas o series, le llegó su momento a los libros. Gracias a los formatos ePub y PDF, entre otros, los libros ahora pueden transmitirse a través de la red. Es claro que aún ocupan mucho más espacio que la música, por ejemplo, pero gracias a que la propia tecnología de Internet cada vez nos da más velocidad de acceso a la red, este problema se está convirtiendo en ya del pasado. Hoy, con escáneres de imágenes o versiones PDF o ePub de los documentos originales, se puede tener una colección enorme de libros sin que estos ocupen espacio físico. No se necesita de hecho ni siquiera un lector de libros electrónicos (como el Kindle), porque los libros se pueden leer en tablets genéricas o incluso, en las máquinas de escritorio. ¿Desaparecerán entonces los libros? Probablemente no, pero el hecho de que los libros electrónicos ya se vendan más en Amazon que su contraparte en papel habla de la tendencia. Es pronto para decir si los libros físicos terminarán por desaparecer. Tiempo al tiempo.

La televisión: con el acceso a Internet, la televisión está cambiando notablemente. Ahora vía la pantalla de nuestras computadoras podemos acceder a películas, a series de televisión, a partidos de futbol, entre muchos otros espectáculos, sin tener siquiera que pensar en pagar por ello. De hecho, la tendencia de nuevo será que las empresas que dan estos servicios por demanda, hagan streaming a cada usuario y entonces se pueda ver la película o el show predilecto a la hora que queramos pagando una suscripción mensual poco onerosa. De hecho, ya NetFlix acabó con Blockbuster o con las empresas que rentaban videos. Ya no será necesario nada de eso. Todo será enviado a nuestras computadoras y ya los grandes corporativos que dan estos servicios buscarán bloquear a los piratas, y probablemente este será un gran negocio en el futuro, porque el modelo de la televisión está cambiando radicalmente.

¿Qué otra cosa ya no será como antes? ¿ideas?

Comentarios