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Spore es un juego altamente disfrutable que al final del día, se balancea a él solo de una manera interesante. Por un lado, te permite crear a tu creatura y te guía por todo su estado de “maduración”, hasta como ya se comento anteriormente llegar al espacio en un proceso poco usual de “evolución”.

Gracias a las herramientas que uno tiene tan robustas y divertidas, es difícil no sentir un poco de cariño por tu criatura digital. Pero cuando el juego se desarrolla más adelante, la intimidad de solo ver a tu creación crecer, es abandonada cuando ya tienes a tu propia civilización de tus alter-egos en creatura y se busca conquistar el universo. La idea es demasiado ambiciosa, y aunque el juego de Spore no es tan profundo, es uno muy amplio, en el sentido de que incorpora múltiples elementos de muchos juegos y simplificarlos para hacer una experiencia de juego único. Estos elementos, por si solos, no son muy impresionantes, pero en el contexto de un solo viaje lleno de etapas cambiantes, se complementan unos a otros haciendo una experiencia llena de disfrute.

Acabó de terminar mi primera experiencia en el juego, jugué como una creatura carnívora y mi tendencia era un poco más centrada en un juego “agresivo” en el sentido que mis prioridades eran cazar mi comida y crecer. El juego empieza de una manera muy simple en el estado celular, el único objetivo es encontrar comida y evitar ser comido por especies más grandes, es una buena introducción al juego, y después de crecer lo suficiente es donde puede brotar la creatividad de uno empezando a desarrollar su especie a tu gusto, poniéndole cuernos para ser más agresivo y como modo de protección y ponerle el diseño de puntos rojos con amarillo que siempre he querido tener (ok, quizás no).

Después de ya saltar de los océanos, empieza la segunda etapa, la etapa de creatura, donde uno puede empezar a socializar con otras especies para formar alianza, conocer un poco más el mundo de spore y empiezas con decisiones, ¿quiero ser amigo de esta especie?, ¿o se ve sabrosa para ser el plato del día? Mientras que el camino del herbívoro es pensar más en verse un poco más amigable y aprender a bailar y cantar. Después de esta etapa viene una de las etapas de desarrollo que es esperadas por muchos, se salta a la etapa de Tribu, en esta etapa pierdes un poco de esa conexión personal que tenias con tu pequeña mascota virtual, ya que no juegas como una creatura individua si no como un grupo, válgame la redundancia, una tribu. Es un poco desalentador que ya después de esta etapa ya no puedes hacer cambios significativos al aspecto de tu criatura, pero, le puedes agregar ropa y demás accesorios.

Aunque de las cosas más interesantes de esta etapa es que quizás ya no puedes modificar tu creatura, pero es momento de sacar al Ingeniero Civil que tenemos dentro y crear la “arquitectura” de nuestra tribu, ya que uno puede diseñar las casas, centros cívicos, edificios pues, de nuestra tribu. Agregando muchos elementos de los RTS (Real Time Strategy, o juegos de Estrategia en tiempo Real), el juego tiene un ritmo muy interesante y cada etapa se vuelve más compleja.

El flujo del juego se siente extremadamente libre, y es muy fácil dejarse llevar y tener una experiencia completa con Spore. En un siguiente Post terminaré con las etapas del juego de Spore y les contaré un poco más de la Sporeopedia y la interacción con otros usuarios.

Quédense aquí en unocero.com para todos los detalles de el juego que esta revolucionando la manera de jugar. Continuara…

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