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Intel es una empresa que hace miles de millones de dólares por años. Tiene un número importante de investigadores y en el área de microprocesadores sigue siendo uno de los más fuertes competidores, arrebatando gran parte del pastel a otros en este mercado. Y para mantenerse en esta posición trabaja en muchos frentes y tiene un programa de investigación y desarrollo que le consume buena parte de sus recursos.

Hace tiempo, Intel decidió incursionar en el internet de las cosas, asunto que parecía lógico pues mucha de esta tecnología se basa en procesadores que sean muy rápidos y que, evidentemente, se conecten a Internet. Para ello, desarrolló una serie de tarjetas para quienes gustan de la electrónica, las cuales llamó Joule, Edison y Galileo. Estas tarjetas permitían ser programadas y se esperaba que viniendo de Intel hubiese cierto “momentum” con ellas.

Pero aparentemente algo pasó, o mejor dicho, no pasaron las cosas esperadas por el propio Intel y ahora, después de unos pocos años en la investigación de las posibilidades del IoT, Intel ha decidido recortar algunas plazas en este rubor: 97 se perderán en Santa Clara, Estados Unidos y otras 40 en Leixlip, Irlanda.

El avance de Internet de las Cosas y los negocios

Más aún, las tres tarjetas de desarrollo se descontinuan y pareciera que Intel ya no quiere saber más del IoT hasta que se vean progresos en general sobre el tema. Cabe señalar que el grupo había logrado una utilidad de unos 721 millones de dólares el año pasado, pero para una empresa como Intel esto no parece representar mucho dinero y entonces empieza a cerrar la puerta a la ida del IoT, a pesar de que bien podría ser uno de los protagonistas de toda esta tendencia tecnológica.

Hay especulación sobre las razones por las cuales Intel está “enfriando”, por decirlo de alguna manera, su desarrollo del IoT. Tal vez no han encontrado aplicaciones realmente interesantes al tema o bien, han encontrado soluciones alternativas que ponen en tela de juicio hacerlo bajo el Internet de las cosas. Lo que sí está claro es que ahora la nueva tendencia en el gigante de los microprocesadores es probablemente enfocar sus recursos a otras áreas con la intención probable de ver cómo se sigue desarrollando la idea del IoT en el entorno tecnológico.

Referencias: Electronics Weekly

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