Esta semana, un equipo de desarrolladores del departamento de ingeniería eléctrica y ciencias de la computación del Instituto Tecnológico de Massachusetts presentó un nuevo chip de computadora optimizado para el método de aprendizaje profundo, un enfoque en el que la inteligencia artificial está ganando popularidad. Éste lleva por nombre Eyeriss y al parecer permitirá que los dispositivos móviles realicen tareas como el procesamiento de lenguaje natural y reconocimiento facial sin estar conectados a Internet.

Se trata del intento más reciente para hacer operaciones complejas de máquinas de aprendizaje mucho más portátiles. Esto significa que nuestros smartphones, wearables, robots, vehículos autónomos y otros dispositivos podrían comenzar a procesar el aprendizaje profundo de forma local, algo que hasta ahora parecía imposible.

El aprendizaje profundo, que consiste en un conjunto de algoritmos de aprendizaje automático que intenta modelar abstracciones de alto nivel en datos usando arquitecturas compuestas de transformaciones no-lineales múltiples, necesita de grandes cantidades de poder de procesamiento, combinado con varios GPU, es decir, chips diseñados para renderear los gráficos que vemos en las pantallas de nuestras computadoras.

Sin embargo, éstos tienen una desventaja: consumen una gran cantidad de energía, lo que los hace imprácticos para su uso en dispositivos móviles. La solución a esto ha sido tomar los datos brutos recogidos por los dispositivos, subirlos a Internet, llevar a cabo el aprendizaje profundo en los GPU de los servidores y finalmente disparar los resultados de vuelta al dispositivo.

Sin embargo, esto puede dirigir a algunos problemas que Eyeriss promete resolver. El primero es que si tu dispositivo móvil no puede encontrar una conexión a Internet, entonces no puede llevar a cabo las tareas de aprendizaje profundo. Por otro lado, cuando logras conectarte a Internet, los datos que el dispositivo sube a los servidores pueden ser personales, lo que trae consigo conflictos de privacidad.

También existe el problema de la latencia, es decir el tiempo que tarda la información en ser enviada y regresada a tu dispositivo. Afortunadamente, los investigadores afirman que Eyeriss está diseñado de una forma en que es 10 veces más eficiente en cuestión de energía, lo que haría posible evitar todos estos problemas sin acabar con la vida de tu batería.

Estos desarrolladores presentaron el chip durante la International Solid State Circuits Conference de San Francisco, en donde lo usaron para ejecutar una tarea de reconocimiento de imágenes. Lamentablemente, por ahora se desconoce cuándo es que éste podría comenzar a llegar a los smartphones y tablets que se lancen en el futuro.

Referencias: MIT, The Verge, Wireless Week