Hay casos, en la ciencia, que escritores fantasmas -es decir, autores que suplantan a los que firman algún artículo- son los que realmente hacen el trabajo. En otros ambientes esto se ve cuando un personaje de la política da a conocer un libro que -después se sabe- se lo escribieron, pues el político en cuestión no puede articular dos frases exactas.  Pero en el caos que nos ocupa hay un misterio no resuelto. Los autores de un artículo científico, A. Vezyraki et al. Biochem. Biophys. Res. Commun.; 2013, reporta una serie de hallazgos significativos en el problema de la obesidad. La dificultad es que no los conocen en la institución mencioonada sino que no hay ninguna referencia que pueda dar información sobre los autores de dicho “paper”.

El artículo se publicó en el Elsevier journal Biochemical and Biophysical Research Communications (BBRC), que no es una publicación poco seria, al contrario, es muy reconocida. En el caso del contenido, se habla de dos nuevas proteinas en las células que mejora los procesos metabólicos relacionados con la diabetes y la obesidad en ratones, datos que se consideran ciertos. Demasiado ciertos, a decir de Bruce Spiegelman, un biólogo especializado en células, de la escuela de Medicina de Harvard, en el Instituto Dana-Farber de Cáncer, en Boston Masachussetts, pues dice que él ha presentado hallazgos similares en cerca de seis diferentes congresos de investigación y que estaba preparando un artículo con dichos hallazgos. Él sospecha que la publicación BBRC quiere echar a perder su propia labor en el laboratorio, aunque no explica por qué quisiesen hacer esto.

El artículo de marras, que lista a cinco autores, supuestamente todos de la Escuela de Ciencias de la Salud de la Universidad de Thesalia en Trikala, Grecia, y que se titula “Identification of meteorin and metrnl as two novel pro-differentiative adipokines: Possible roles in controlling adipogenesis and insulin sensitivity’. Adipokines are proteins secreted by fat tissue that play an active part in such processes as sugar and fat metabolism, inflammation and obesity-related metabolic disorders, including insulin resistance and diabetes”, parece ser escrito por verdaderos fantasmas. Spiegelman dice que puede oler una rata desde el título del artículo. Meteorin y metrnl han sido poco estudiadas en lo que se refiere a la obesidady no hay antecedentes que muestren su rol en en este tema. Es sospechoso, dice, ver un artículo publicado de exactamente los estudios que yo ya he presentado.

El 20 de julio, en un correo a Ernesto Carafoli, editor en jefe de BBRC, dice: “los autores de este artículo nunca han publicado nada más y además tienen direcciones de correo que no son clásicas en el mundo académico”. Investigaciones más profundas han encontrado que no hay referencias de los autores en Google, PubMed o en el sitio de la Universidad donde dicen trabajan, así como sus nombres no pertenecen siquiera al staff académico de dicha institución.

Carafoli y Elsevier han decidido lanzar una investigación y han quitado temporalmente el artículo de su sitio web desde el 8 de agosto, hasta que la Universidad de Thesalia confirme o niegue la existencia de los investigadores. Si no se obtiene información de estos fantasmales académicos, el artículo será dado de baja permanentemente.

Spiegelman, quien trabaja en la diferenciación de células, es también cofundador de Ember Therapeutics, una compañía que desarrolla terapia para desórdenes metabólicos, con sede en Boston, también. Él cree que el artículo salió para lastimarlo a él y a su laboratorio. Este tipo de conductas se hace para ganar favores académicos por parte de quien actúa así, pero como en este caso los autores parecen ser fantasmas, no hay beneficio que pueda derivarse, por lo que Spieguelman piensa que se trata de pura maldad. No encuentra otra explicación.

Spiegelman dice que le sorprendió que las direcciones de correo de los autores no tienen afiliación institucional, que es lo común. “Esto fue extraño y podría haber sido checado”, dice Carafoli, pero nada en el artículo parecía sospechoso: “es impecable. Los autores son académicos, sin lugar a dudas”, dice. Los nombres de los autores usan apellidos griegos probablemente similares a los de investigadores auténticos que trabajan en el campo de la obesidad. Tal vez se hizo así para que fuese difícil a los árbitros de la revista hallar literatura de estos investigadores. Hay de hecho en esa universidad investigadores reales que trabajan en el tema de la obesidad.

El investigador quejoso dice que el artículo está literalmente “armado” y que podría iniciarse una investigación criminal. Dice que sus abogados le han indicado que el artículo representa fraude y no sólo un comportamiento no aceptable en el mundo académico. Y esta visión la comparte Carafoli. La editorial Elsevier dijo: “BBRC ha sido blanco de un esquema para defraudar a nuestros editores, árbitros y lectores con el envío de un manuscrito con información falsa de los autores y la institución en donde se realizó supuestamente la investigación. Los datos son por lo tanto imposibles de verificar. Consideramos este abuso fuera de toda ética”. Añadió que se continuará la investigación para ver si procede hablar de un caso de fraude.

Referencias:

Nature