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Desde hace casi tres décadas, el juego Solitario de Microsoft ha tenido cabida en el mundo. Seguramente muchos de ustedes recordarán que se podían pasar horas y horas jugando como alternativa a la carencia de Internet, al igual que otros juegos como Buscaminas (el que casi nadie entendía), entre otros.

De igual modo, era una solución perfecta para pasar el rato entre oficinistas, entretener a los niños para que estuvieran molestando, o simple y llanamente para matar al aburrimiento. El juego no es excelente, ni mucho menos, pero sí era el mejor que traía integrado Windows en ese entonces y nos gustara o no, era realmente adictivo y absorbente.

Sin embargo, pocos conocen sobre su origen, su creación o todo el contexto que hubo detrás. Recientemente, a través de una entrevista en Great Big Story, se dio a conocer la historia del joven que estuvo al mando de Solitario. El creador mencionó que el juego se originó a partir de su mente y la búsqueda de nuevos recursos para matar el tiempo. Su pretensión no era vender, ni ganar dinero, ni entretener, ni destacar en el ámbito; únicamente quería encontrar un pasatiempo.

En 1988, Wes Cherry fue pasante de Microsoft cuando creó dicho juego que cambiaría la vida de los oficinistas para siempre. En esos momentos no existían muchos juegos de computadora. Solitario fue aprobado por Bill Gates, así que éste fue integrado como parte del sistema operativo de Windows.

En realidad Cherry no se encontraba trabajando en proyectos importantes, únicamente se dedicaba a ser asistente, archivar documentos, llevar cafés, etc, pero en sus ratos libres fue cuando logró desarrollar Solitario, juego que fue del agrado de los trabajadores de Microsoft.

Posteriormente, el juego recibió ciertas adaptaciones pertinentes para que pudiera ser manipulado desde las computadoras. Incluso Wes Cherry había anexado un código en el que automáticamente la ventana de Solitario se pasaba a la de Excel para que los jefes no se dieran cuenta de que los trabajadores estaban perdiendo tiempo mientras jugaban, pero Microsoft decidió quitarlo por políticas empresariales.

Lamentablemente, Cherry no obtuvo ni una sola recompensa por el juego por el simple hecho de que fuera becario y no un trabajador de tiempo completo. No cabe duda que debió ponerse más vivo, pues miles de millones de computadoras integran el juego, pero no se pagó ni un solo peso por tenerlo.

Referencia: Great Big Story

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