Ericsson ha desarrollado Connected Me, un dispositivo que nos permite utilizar el cuerpo como un transmisor de información, así es, sin cables ni controles, sólo nuestro organismo. Esta idea única fue desarrollada completamente en los laboratorios de la compañía sueca y aún falta explorar todas las posibilidades.

“Imagine ser parte de una red capaz de transmitir información, imágenes y códigos al tocar un objeto”, dice la página de Ericsson sobre esta tecnología que, a través de una técnica llamada ‘acoplamiento capacitivo’, utiliza las propiedades eléctricas naturales del cuerpo humano como transmisores de datos digitales.

Esto podría significar que ahora un teléfono inteligente podría pasar, por ejemplo, fotografías a través del cuerpo humano a un dispositivo de almacenamiento, sólo habría que tomar con una mano el teléfono (equipado con una de las placas metálicas necesarias) y con la otra la placa de la computadora. También podría usarse con puertas electrónicas, altavoces y pantallas.

Obviamente, esta tarea no se puede completar sin tener las dos partes: un emisor y un receptor que estén dotados de la pequeña plancha metálica.

Este impresionante concepto, presentado en el Mobile World Congress 2012,  no debería pasar desapercibido, pues las posibilidades de uso son infinitas. El único inconveniente podría ser tener que pasar más de unos segundos con la mano en la placa, pero al final resultaría útil en actividades cotidianas y laborales.

Hasta ahora su uso está pensado en la sincronización de datos, imágenes, calendario, contactos o música, pero las posibilidades deben ser infinitas. Imaginen que entran a su casa y tocan el dispositivo para prender la luz o activar la alarma.