Muchas cosas pasaron en el 2011 que cambiaron el rostro de la programación, pero quizás el gran cambio lo hizo HTML5. Lo curioso del asunto es que estrictamente hablando, HTML5 no es siquiera un lenguaje de programación. HTML5 salió básicamente de lo que era XHTML (eXtended HTML) y de la incapacidad del comité de los líderes de la industria quienes no estaban interesados en crear nada que tuviese que cambiar la manera en como se estaban haciendo las cosas. Fue hasta 2010 cuando HTML5 empezó a tomar fuerza pero en el pasado año prácticamente cobró vida.

El consorcio W3C, al inicio dle 2011, anunció el logotipo para HTML5:

Este logotipo probablemente no ayudó demasiado a HTML5 a posicionarse en los fabricantes de los navegadores más populares, en donde decían que ya habían hecho el mejor trabajo implementando el estándar. Claro que todo tiene que ver con la definición de “estándar”. HTML5 es un lenguaje de marcas y tags semántico que hace muy poco. Indica por ejemplo donde empieza un párrafo y donde termina. Si consideráramos el lenguaje HTML5 en ese sentido, tendríamos virtualmente nada interesante. Después de todo, HTML5 ni siquiera controla cómo se verá una página. Ese honor corresponder actualmente a CSS.  Y HTML5 no tiene manera de programar el comportamiento dentro de la página web, esto es responsabilidad de Javascript. Lo que parece estar pasando es que HTML5 es “todo lo nuevo que tenemos” o aún más precisamente: “todo lo nuevo que tenemos más lo que particularmente me gusta a mí”.

El poder real de HTML5 está en CSS3, Javascript y muchas de sus tecnologías como WebGL, WebSockets, etc., que lo rodean.  Al final del día tenemos no una, sino dos tecnologías que son dos estándares para hacer gráficas: SVG para gráficas vectoriales y Canvas para gráficas que son mapas de bits. Javascript se ve realmente como un lenguaje esencial, que ha sido mejorado y que corre muy rápido. Sin una buena implementación de Javascript, usar HTML5 es simplemente tonto.

Con el paso del 2011 HTML5 se fue apoderando de espacios. Apple ya había vetado a Flash de su reino y para muchos cualquier plug-in de Flash para el navegador se empezó a ver como demoniaco casi. He ahí el poder de la mercadotecnia. Además, Microsoft le dio más fuerza a HTML5 cuando anunció que estaba pensando usar como una nueva manera de crear apps para Windows. Al final del año se anunció Windows 8 pero con un plug diferente para los navegadores, Silverlight. Windows 8 introdujo WinRT como una nueva forma de crear apps para Windows, y uno de sus principales medios ambientes de desarrollo son Javascript y HTML5. Puede usarse C#, C++ o incluso Visual Basic, pero es claro que la opción que Microsoft tiene pensado como la mejor es Javascript.

Esto sin duda parece ser un abandono notable a la propia tecnología que Microsoft ha creado, Silverlight, la cual se decía, era lo mejor de la empresa de las ventanas para la programación web y de máquinas de escritorio e incluso, es parte fundamental aún de Windows Phone 7. Pero habrá que esperar a que salga Windows 8 y ver qué dejó o no Microsoft en esta última entrega en febrero próximo.

Adobe, por su parte, a mediados de año, comenzó a trabajar en un conjunto de herramientas HTML5 para crear animaciones, asunto en lo que Flash era bueno. Más tarde salió Google con Swiffy, una herramienta para convertir Flash en HTML5. En octubre 2011 Adobe adquirió Nitobi, la compañía que creó PhoneGap -una manera de permitir que apps en HTML5 corriesen como si fuesen apps nativas en todas las plataformas estándar. ¿Por qué haría Adobe esto teniendo Flash y Flex como sus herramientas para estas cuestiones?  Adobe dejó en claro esto para noviembre del 2011, cuando detuvo el desarrollo de Flash para dispositivos móviles y puso en código abierto a Flex. Y aunque Adobe hizo toda una apología de lo maravillosas que eran sus herramientas, no parece haber convencido al programador estándar que se fue por una entidad que parece contiene todo: HTML5.

La razón de la aceptación de HTML5 es que bloquea los modelos de negocios como los de la tienda App de Apple, que por cada aplicación se queda con un porcentaje. Implementando todo en HTML5 es la solución en favor de los programadores y es exactamente lo que hizo Amazon.

Por otra parte, Google y Mozilla buscan hacer del navegador de la red el sistema operativo, y es obvio que enfocarse en el navegador es la mejor idea. Compare por ejemplo el futuro de los programadores de .NET o de Flex. Podrá haber un futuro pero no es claro después del advenimiento de HTML5.

Con el final del 2011 vemos que ha llegado un cambio de paradigma. Habrá que ver los desarrollos de este año: Windows 8, soporte a código nativo del navegador, WebGL, entre otras herramientas. Lo que que sí está claro es que HTML5 se está moviendo de la mercadotecnia a convertirse en una herramienta de trabajo. Esperemos que esta tecnología sea más que logotipos y mercadotecnia.

Fuente: i-programmer

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