Mientras Netflix, Prime, HBO Go, Disney + y otros servicios de streaming se ven como grandes buffets en los que, por un precio relativamente bajo, puedes consumir el contenido que quieras de catálogos inmensos, otras plataformas apuestan por selecciones limitadas, pero con una curaduría hecha casi a mano y sin inteligencia artificial. 

A la par del acelerado crecimiento de la oferta de servicios de streaming de fuertes marcas en 2020, el llamado streaming de autor también se ha reforzado y ha comenzado a ganar terreno entre los usuarios que prefieren recomendaciones hechas por humanos y no por algoritmos. En México, MUBI, es una de las plataformas de este tipo que más gana adeptos actualmente. 

“Lo que tiene es que es un plataforma curada a mano. (…) No tenemos un algoritmo, sino un equipo de curadores que ven cada una de las películas y las seleccionan por sus cualidades artísticas. Es un grupo de curadores más que un algoritmo”, dijo a Unocero Sandra Gómez, directora de MUBI en México. 

Servicios como Netflix o Amazon Prime te arrojan recomendaciones personalizadas basadas en lo que ya viste o en la data que recolecta de otras redes a las que estás conectado y a las que les permites compartir tus hábitos de consumo, en contraste, la apuesta de MUBI es brindar un catálogo reducido- hoy de alrededor de 1,000 títulos– pero con un enfoque en cintas de festivales, de autores independientes, clásicos o artistas emergentes, el cual es curado por un equipo sin tecnología. 

“Lo que nos interesa del cine, independientemente de si es de un artista reconocido, un gran estudio o un artista emergente, son sus cualidades artísticas”, dijo Gómez. 

Aunque es subjetivo, en MUBI los curadores son los encargados de dar orden a los títulos que ofrece la plataforma en forma de colecciones para que la gente pueda consumirlos de una forma más sencilla. Y aunque uno de los objetivos de la firma a largo plazo es continuar creciendo, en contenido y territorios de operaciones, Gómez asegura que no es necesario aún echar mano de algoritmos para recomendar títulos a los usuarios. 

“Nosotros seguimos pensando y seguimos apuntando a que la programación siga siendo seleccionada por curadores, y lo vamos a seguir manteniendo el tiempo que sea posible y es una de las misiones medulares de la empresa y creo que vamos a seguir con esta filosofía”, dijo. 

Aunque la mayor parte del consumo de streaming de video hoy en día se hace a través de las grandes plataformas como Netflix, Disney+ o Amazon Prime, algunos directores como Martin Scorsese se han pronunciado a favor de curadurías más humanizadas como la de MUBI, FilminLatino o Criterion. 

Desde el enfoque de MUBI, la tecnología les es más útil para llegar a la audiencia y saber en qué tipo de dispositivos o pantallas o salas los podrían consumir, más que ser un motor de recomendaciones ultrapersonalizadas. 

“La tecnología la usamos para encontrar a nuestra audiencia, dónde consume y cómo poder llegar a ellos”, dijo. 

Crecer un nicho entre gigantes 

Aunque la apuesta de MUBI es mantenerse a favor de un catálogo de autor y enfocado en elementos artísticos de las cintas, al pensar en la sostenibilidad del negocio a largo plazo, ¿qué nivel de escalabilidad tienen los servicios de nicho como estos? 

Boston Consulting Group advierte que el crecimiento que pueden tener estos servicios es aún grande; sin embargo, deberán de desarrollar alternativas de negocio con los cuales generar recursos para mantenerse, innovar, distribuir y producir contenido original en el largo plazo, pues en una época post COVID los usuarios ya no verán tanto contenido en streaming. 

“Para los jugadores de nicho el reto es mantenerse relevantes y no todos van a sobrevivir. Un tercio de nuestros encuestados dicen que verá menos streaming cuando la pandemia pase”, citó la consultora; sin embargo, de toda la oferta que cataloga como de nicho cita a jugadores como MUBI, Crunchyroll o Acorn TV, como plataformas mejor posicionadas para enfrentar esta transición. 

“Quienes tengan una oferta particular de contenidos pueden capitalizar el cambio pero no así los que traten de competir directamente con los grandes pesos del modelo de suscripción”, citó BCG. 

MUBI, fundada en 2007 por el turco Efe Crackel, cuenta con una estrategia basada en agregar una cinta nueva a la plataforma diariamente, lo que le permite no gastar tanto en adquisición de contenidos e invertir lo que genera en producciones originales seleccionadas; incluso una de sus cintas originales se estrenó en el festival de Sundance en 2019, Farewell Amor, con lo que ha logrado desmarcarse de catálogos como los de otras plataformas e incluso le ha permitido seguir creciendo. 

“Veníamos creciendo constantemente pero el año pasado , de inicio al fin, duplicamos los suscriptores”, dijo Gómez. 

Si bien la firma no comparte cifras por país, en 2017, el New York Time estimó que MUBI contaba con 100,000 suscriptores y un aproximado de 8 millones de usuarios a nivel global. 

Sin aclarar si se trataba de suscriptores o solo miembros de la comunidad de la plataforma, que la usan para reseñar o ver listas de cintas, Gómez dijo que actualmente cuentan con 

“Una comunidad de 10 millones de personas alrededor del mundo”. 

A la fecha MUBI está activa en 190 países y Gómez menciona a México como un mercado clave para su crecimiento en la región de América Latina, en donde además adelantó que ya estudian producir contenido. 

“Y estamos muy orgullosos de poder producir y tener contenido original y va a ser un eje que vamos a seguir explorando. (…) vamos paso a paso, pero sí es algo que nos interesa producir en latam y ese tal vez será el siguiente paso”, dijo. 

La apuesta de invertir en contenido focalizado, según BCG, puede ser benéfico para ofrecer algo diferenciado de plataformas como Netflix, cuya inversión en producciones originales es masiva y muy diversa, tanto en formatos como en facturas. 

La inversión de Netflix en contenido original en 2020 fue de 17,500 millones de dólares. 

Carteras con tope de streaming 

Gómez define al usuario de MUBI en México como curioso y abierto a nuevos formatos narrativos de cine; sin embargo, uno de los retos que ésta y otras plataformas emergentes de contenido tienen delante es competir por un espacio en la cartera de los consumidores, pues la explosiva oferta del streaming sigue creciendo. 

“El usuario mexicano es muy curioso y abierto a todo tipo de cine pero más bien el reto es encontrar dónde está esa gente”, dijo. 

Gómez.

Cifras de The CIU estiman que en 2021, el mercado de streaming seguirá creciendo en ofertas y los usuarios; sin embargo, los usuarios tendrán en promedio 1.3 suscripciones por persona. 

Para la directora de MUBI, hacia adelante ven un mercado de streaming con espacio para todos, de ofertas grandes y pequeñas, que se vean “experiencias complementarias” aunque finalmente el usuario será quien elija a cuáles dedicarle su presupuesto digital.