Se nos ha dicho que conducir un automóvil bajo la influencia del alcohol, es peligroso tanto para quien bebe como para quienes están en el entorno.

Pero quizás nadie imaginó que Japón, con la tecnología actual de drones, llegaría a considerar que beber licor y manejar un dron también puede ser peligroso y que incluso lo prohibiría formalmente.

De hecho, la violación de esta nueva norma podría costarle al infractor hasta un año de cárcel. Formalmente, operar un vehículo aéreo no tripulado bajo la influencia del alcohol está terminantemente prohibido.

De acuerdo con el Ministerio de Transporte, en el último año financiero hubo 79 incidentes con drones. Ninguno de ellos, curiosamente, se debió a un operador en estado inconveniente, pero el considerar esta problemática y poner límites más estrictos podría ser una medida para anticiparse a mayores problemas.

Un mexicano ganó el concurso de Narrativa Aérea de SkyPixel

 «Hay diferentes tipos de accidentes reportados cada año, pero la mayoría son relativamente menores e involucran, por ejemplo, a un dron operando en una ruta determinada que termina en un aterrizaje accidental», indicó un funcionario del Ministerio de Transporte, añadiendo que hubo 63 reportes de accidentes en el 2017 y 55 en el año anterior a éste. 

 «No tenemos registro de alguien alcoholizado causando un accidente mientras operaba un dron, pero tenemos datos de que en Estados Unidos hace 3 años, una persona borracha aterrizó un dron en los jardines de la Casa Blanca», dijo el funcionario entrevistado. «Obviamente queremos evitar este tipo de situaciones».

Bajo estas nuevas reglas, todo operador de dron deberá tener a la mano un esquema preverificado del vuelo del dron y las autoridades estarán presentes en el lugar de los hechos cuando ocurra un accidente de estos vehículos no tripulados.

La medida, definitivamente, parece exagerada, porque como se señala, en Japón no ha habido ningún incidente de un conductor de drones borracho. Sin embargo, es claro que las nuevas tecnologías quizás imponen un enfoque preventivo mucho más serio de lo que la mayoría pensamos.