Científicos australianos de la Universidad RMIT, en Melbourne, han logrado una forma económica y eficiente para crear nanoestructuras capaces de degradar la materia orgánica cuando la ropa se expone a la luz.

La fabricación de nanoestructuras con partículas de plata y cobre en hilos entretejidos de una tela crea sitios catalíticamente activos. Al exponerse la prenda a la luz los fotones producen una nube de electrones (plasmón) calientes liberando un estallido de energía capaz de degradar la materia orgánica (suciedad).

El equipo realizó el crecimiento de las nanoestructuras directamente sobre los materiales textiles (algodón, poliéster y nylon) sumergiéndolos en soluciones de las nanopartículas, lográndose el desarrollo de nanoestructuras estables en 30 minutos. Cuando los textiles nano-mejorados se expusieron a la luz necesitaron menos de seis minutos para limpiarlos espontáneamente.

«Hay más trabajo por hacer antes de comenzar a tirar nuestras lavadoras, pero este avance establece una base sólida para el futuro desarrollo de textiles completamente de auto-limpieza.» Rajesh Ramanathan, responsable de la investigación.

Dentro del hogar, actividades como el lavado de la ropa y el aseo personal, disparan el consumo de agua. Del 100% de agua que existe en el planeta, la cantidad para el uso y consumo humano es mínima. Mientras que el 97,5% es salada, el 2,5% es dulce, es decir para el humano.

El consumo depende de la zonas geográficas, costumbres y climas, para el lavado de ropa por ejemplo, se pueden usar de 50 a 200 litros.

«Nuestro próximo paso será probar nuestros textiles nano-reforzados con compuestos orgánicos que podrían ser más relevantes para los consumidores, para ver lo rápido que pueden manejar las manchas comunes como la salsa de tomate o vino», dijo Ramanathan.

Un avance de la nanotecnología que abre el camino hacia textiles que puedan limpiarse de forma espontánea de las manchas y la suciedad simplemente al someterse a un foco o el sol.

Referencia: Advanced Materials, Science