La misión espacial de Virgin Galatic despegó de Nuevo México con éxito, con lo que la firma aceleró la nueva carrera espacial hacia el turismo fuera de la Tierra.

La misión a bordo de la nave principal Eve, de la que se desprende la nave VSS Unity, despegó con dos civiles a bordo además del billonario inglés Richard Branson. VSS Unity llegará hasta la línea Kármán, que define el límite entre atmósfera terrestre y espacio exterior, a una altura estimada de 100 km sobre el nivel del mar.

La nave tiene como objetivo llegar a dicho borde y regresar de forma segura a la Tierra.

Con el vuelo de Eve, que recibió este nombre por la madre de Branson, se marca el vuelo número 22 al espacio y una nueva carrera por estos alcances que busca perseguir el comercio espacial; Branson busca ver de cerca si estos viajes al espacio pueden dar una experiencia de cliente que permita volverlos una nueva forma de turismo para civiles.

«17 años de trabajo duro nos trajeron tan lejos», declaró Branson durante el vuelo de vuelta a la Tierra.

Durante el viaje, Richard Branson y el resto de los tripulantes lograron experimentar brevemente la sensación de gravedad cero. Tras la separación de la nave nodriza, la nave se mantuvo al margen de la línea de Kármán y, finalmente, aterrizó con éxito en Spaceport America a las 10:41, hora de México.