Un adolescente, de un pequeño pueblo de Colorado, ha usado impresión 3D para crear un brazo prostético robotizado por menos de 500 dólares y lo sorprendente es que es totalmente funcional. En el evento TedxMileHigh, de Denver, Easton LaChappelle, de 17 años, demostró su brazo robótico y cómo hizo para construirlo con el menor costo.

LaChappelle dijo que la idea se le ocurrió cuando tenía 14 años. Entonces buscó en Internet para aprender algo de ingeniería y de programación que ya intuía iba a necesitar. Cuando se dio cuenta que el costo del desarrollo del brazo podría ser prohibitivo, LaChappelle entonces se dio cuenta que la impresión 3D podría ayudarle.

“Así, al final de cuentas, construí un brazo robótico hasta el hombro que era extremadamente fuerte”, dijo LaChappelle. “Podría lanzar con él una pelota, estrecharte la mano o hacer cualquier cosa que un brazo humano podría hacer si se programa correctamente”, indicó.

LaChappelle metió su invento a la Feria de Ciencia e Ingeniería de Colorado, en donde conoció a una pequeña de 7 años con un brazo prostético que costó 80 mil dólares. LaChappelle decidió añadir control a su sistema y dirigió su proyecto para ayudar a las personas con alguna discapacidad.

En lugar de implantar sensores neurales en los nervios de la espina dorsal, LaChappele quería un control que fuese externo, que pudiese quitarse y ponerse. El brazo de LaChappelle está controlado por una banda electroencefalográfica, que puede leer hasta 10 diferentes canales del cerebro y comunicarse con el brazo sin necesidad de cables, usando la tecnología Bluetooth.

El joven indica que la impresión 3D fue esencial no solamente para construir los engranes especiales y los prototipos, a costos comparativamente bajos, sino permitiéndole contruir un brazo que se viese relativamente como los brazos reales se ven. Para ello LaChapelle usó vapor de acetona en su mano impresa en 3D para darle un acabado brillante. El prototipo del joven terminó por darle un trabajo en el proyecto Robonauta en la NASA. Ahora se ha involucrado en producir un conjunto de piernas robóticas para un compañero de clase que no puede caminar.

Los avances en la tecnología de impresión 3D están haciendo mucho por las personas con cierto tipo de discapacidades. Lo importante aquí finalmente es como alguien, con recursos limitados, retó al sistema y ha logrado que sus ideas puedan finalmente convertirse en productos de relativo bajo costo para ayudar a quienes han tenido menos suerte que nosotros en lo que se refiere a las capacidades físicas con las que hemos sido dotados.

Referencias:

IBTimes