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Científicos de la Universidad Nacional de Seúl, en Corea del Sur, han desarrollado un parche de apenas cuatro centímetros que funciona como un Holter, una grabadora que registra la misma información que un electrocardiograma. Un avance que facilitaría el diagnostico y tratamiento de pacientes con enfermedades cardíacas.

Las enfermedades cardiovasculares son un conjunto de trastornos del corazón y de los vasos sanguíneos y que son la principal causa de defunción en todo el mundo. Afectan en mucha mayor medida a los países de ingresos bajos y medianos: más del 80% de las defunciones por esta causa se producen en esos países. El Holter por su parte es un dispositivo electrónico que registra y almacena el electrocardiograma del paciente durante al menos 24 horas de forma ambulatoria (en el domicilio, sin necesidad de llevarlo a cabo en el hospital).

El parche de cuatro centímetros se adhiere a la parte interior del antebrazo, a la altura de la muñeca y recoge la misma información que un electrocardiograma.

Los investigadores refieren que para que los datos sean lo más fiables posible lo ideal es que el paciente no sienta que está siendo monitorizado. Y con este parche se consigue: mide 0,004 milímetros de grosor, está construido con electrodos diminutos y una fila de amplificadores que transmiten la información a la parte donde se almacenan los datos. Es muy flexible y puede aguantar las “deformaciones cotidianas” provocadas por la persona que la lleve. Tiene una membrana de silicona elástica con nanopartículas de oro, que aumentan su estabilidad y memoria.

Igual que el Holter, este parche está destinado a pacientes con alteraciones de la frecuencia cardíaca, como las arritmias. El latido irregular del corazón puede ser mortal si no se trata, pero “las arritmias pueden ser imprevisibles y muy breves, por eso es importante el monitoreo continuo del corazón para diagnosticarlas”, dijo Dae-Hyeong Kim, responsable de la investigación.

En los últimos años se han desarrollado dispositivos distintos al Holter, como relojes o bandas, que también miden la actividad del corazón, pero los materiales de los que estaban hechos tenían problemas con la eficiencia de su almacenamiento y no se adherían lo suficiente a la piel para detectar el ritmo cardíaco con precisión.

Los investigadores están convencidos de que los resultados de dispositivo ayudarán a diseñar en el futuro herramientas móviles para monitorizar la salud a distancia que estén mejorados y personalizados.

Referencia: Science