ya llegó la navidad digital

Estoy seguro que miles y miles de cartas a Santa Claus y posiblemente a los Reyes Magos estarán llenas de peticiones digitales. En primer lugar, encontraremos los productos de Apple. Es increíble como esta empresa ha logrado posicionar la marca como un producto deseado y me temo que mucho más en los menores de edad. Luego, claro, estarán los demás productos genéricos como monitores, computadoras, igual y hasta una que otra impresora, pasando por varios accesorios hasta llegar a la médula espinal: smartphones y tabletas.

En este apartado, Santa Claus se preguntará ¿conviene dejar este tipo de regalos a los pequeños? ¡Por supuesto que sí! No apoyo la idea de que un costoso Smartphone de gama alta acabe en las manos de un niño, digamos, de entre 10 y 12 años, ¿por qué? Creo que es demasiado dinero para que de repente tenga un accidente y acabe estropeado ya que, por su corta edad, los niños no ubican bien lo que significan 10 o 12 mil pesos en sus manos. Sin embargo, creo que un teléfono de gama media puede resultar benéfico en su desarrollo. ¡Pero si todo el día se la pasan pegados al aparato!

Claro, ese es un nuevo componente de nuestras épocas que todo padre de familia debe lidiar y, digamos, soportar. Sin embargo, el hecho de que un alumno que entra a secundaria tenga ya un Smartphone (insisto, de gama media) resultará en que de inmediato se integrará a su grupo de amigos y podrá continuar esa difícil transición llamada adolescencia. Cualquier modelo de celular ultra sofisticado no reemplaza nada, simplemente es una ayuda en la comunicación entre sus amigos y de ser posible, con los padres y hermanos.

Las tabletas son otra historia. Yo no soy muy fan de esos aparatos pues siento que están destinados a servir como costosos centros de entretenimiento. Apple tiene acaparado el mercado con iPad y no veo que vaya a cambiar pronto el panorama. Así es que, la pregunta específica de ¿qué le traiga Santa un iPad a los pequeños? Digamos que a diferencia del Smartphone, la tableta puede ser compartida en la casa y tal vez con que exista una por familia es suficiente (claro, Apple dirá que una para cada quién) pero en general la tableta más sofisticada todavía no reemplaza a la computadora e, insisto, siempre he visto que terminan siendo usadas para consultar cualquier cosa en la red y, claro, para ver videos y películas.

Otros regalos interesantes que Santa Claus puede dejar “debajo del árbol” esta navidad serían, sin duda, un lector electrónico de libros. He podido usar el Kindle más económico y la verdad funciona de maravilla. No hace maravillas, simplemente sirve para leer y esa es su principal característica. La batería le dura más de una semana y no tiene problemas. Claro que hay más opciones y mientras el destino sea leer, sin duda será buen regalo. ¡Pero puedo leer en mi iPad! Sí, pero para un menor, creo que sería mejor opción tener un lector de mucho menor costo, menor peso y menor necesidad de cuidados especiales. El Kindle o lectores dedicados no requieren actualizaciones, etc.

Así es que, seguro esta será una navidad digital en muchos hogares. En dónde Santa deja muchas cajas sin importar el costo, lo importante será precisamente darle un valor justo a las cosas y ahí los padres de familia tiene mucho qué ver. No creo conveniente que deje miles y miles de pesos en un par de aparatos que tal vez ni haga caso. Por otro lado, como me imagino en la mayoría de las casas, esa caja que va a dejar el señor del trineo igual y es muy pensada y con esfuerzos la podrá dejar.

En cualquier caso hay que entender algo: los niños y adolescentes siguen siendo precisamente eso y nunca usarán un equipo como un adulto. Así es que es obligación de los padres explicarles exactamente cómo cuidarlo y en caso de que sea de comunicación, decirles los pros y los contras que conlleva el tener contacto con el mundo exterior.

Espero, por supuesto, sus comentarios. ¿Ya escribieron su carta?