En una carta publicada en The New York Times, Chris Hughes, cofundador de Facebook, declaró que el monopolio Mark Zuckerberg debería ser desmantelado.

Y no, no fue por conflictos de intereses ni se trata de una estrategia de negocios. Hughes explica que Facebook representa un daño futuro a Estados Unidos y a la democracia.

«(Desde el escándalo de Cambridge Analytica) la reputación personal de Mark y la reputación de Facebook se han ido en picada. Los errores de la empresa (…) han dominado los encabezados», explicó Hughes. «Han pasado 15 años desde que cofundé Facebook en Harvard y no he trabajado en la empresa por una década. Pero tengo una sensación de enojo y responsabilidad».

De acuerdo con Hughes, la influencia que tiene Mark en el mundo es mayor a la de cualquier persona en el sector privado o en el gobierno, ya que controla tres plataformas de comunicación altamente relevantes: Facebook, Instagram y WhatsApp, al tener el 60 por ciento de los votos de la mesa directiva de la empresa.

En pocas palabra, él puede decidir si es necesario cambiar un algoritmo, bloquear a un competidor o censurar temáticas violentas por si solo. El nivel de monopolio de la empresa, destacó, no tiene precedente y es «poco americano».

«Después del testimonio de Mark ante el congreso el año pasado, debieron haber hecho un llamado para que realmente respondiera a sus errores. En lugar de eso, los legisladores que lo cuestionaron fueron considerados muy viejos para entender cómo funciona la tecnología. Esa es la impresión que Mark quería dejar y eso significa que poco va a cambiar», explicó el cofundador de Facebook.

Actualmente, Facebook tiene el 80 por ciento de las ganancias del mercado de las redes sociales. Semejante poder explicaría por qué después de un año tan difícil para Facebook, la empresa continua creciendo, destacó Hughes.

«El dominio de Facebook no es un accidente (…) el error más grande de la Comisión Federal de Comercio fue permitir que Facebook adquiriera Instagram y WhatsApp. En 2012, las nuevas plataformas estaban pisándole los talones a Facebook porque fueron desarrolladas para el smartphone. Mark respondió comprándolas», explicó.

 

Y aunque pedirle al Gobierno de Estados Unidos que divida el monopolio de Facebook suena imposible, simplemente impulsar esta acción obligaría al Congreso a tomar en serio estas preocupaciones y a frenar la ambición de la empresa.

«Este movimiento de servidores públicos, académicos y activistas merece nuestro apoyo. Mark Zuckerberg no puede arreglar Facebook, pero nuestro gobierno puede», concluyó Hughes.

¿Qué opinan de la carta de Hughes?