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En un caso del Tercer Circuito de la Corte de Apelaciones de los Estados Unidos, un hombre acusado de estar involucrado en crímenes de pederastia, dice no poder ayudar a las autoridades a ver la información que contienen los discos de su computadora porque ha olvidado la contraseña. Sin embargo, se le quiere acusar de resistirse y de desobedecer a propósito la orden de decodificar los discos duros externos conectados a su computadora Mac.

Sin embargo, el acusado dice que el querer forzarlo a revelar sus contraseñas viola la protección que le da la quinta enmienda en la cual ningún sujeto puede auto-incriminarse. El caso, que está en revisión en la Corte de Distrito para el distrito Este de Pennsylvania, ha condenado al acusado en principio. La investigación busca hallar la información codificada de un iPhone 5s, un iPhone 6 plus, dos discos duros externos y una computadora, asociado a una investigación por pornografía infantil.

“El acusado dio voluntariamente la contraseña de su iPhone 5s, pero se negó a dar las contraseñas para decodificar los discos duros externos conectados a su computadora Mac”, indicó la corte. “A pesar de la negativa del acusado (cuyo nombre no se ha dado a conocer), los analistas forenses descubrieron las contraseñas para decodificar la información de la Mac, pero no para decodificar los discos duros externos”, comenta el magistrado.

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La examinación forense de la computadora indica que el dispositivo fue usado para visitar sitios conocidos en donde hay explotación sexual de menores y para descargar archivos de pornografía infantil. Estos archivos, sin embargo, no estaban presentes en el disco interno de la computadora y se asume que el acusado los guardó en estos discos externos.

Las autoridades de Delaware, que investigan el caso ya tienen una idea de lo que puede contener cada uno de los discos externos, pues la hermana del acusado le dijo a la policía que el acusado le había mostrado cientos de imágenes de pornografía infantil en los discos cifrados. La presión de las autoridades obligaron al acusado a dar acceso a su iPhone 6 Plus, pero no a la aplicación codificada del propio teléfono, que contiene más de 2000 imágenes y videos.

En agosto del 2015, el juez que está a cargo del caso instruyó al acusado a tener todos sus dispositivos en un estado sin codificación. El acusado entonces desbloqueó las imágenes de su iPhone 6 Plus, las cuales contenían pornografía de adultos y unas imágenes de sus sobrinas en ropa interior, una de cuatro y otra de seis años.

El personaje acusado por las autoridades insiste en que no recuerda las contraseñas de sus discos duros externos. Intentó alimentar con contraseñas incorrectas varias veces durante el examen forense, indica la corte. Sin embargo, el juez magistrado que escuchó el caso inicialmente, no le cree al acusado sus alegatos de que no recuerda la contraseña de cada disco externo, sino que piensa que no quiere revelar el contenido de los mismos.

La corte de apelaciones halló que forzar al acusado a revelar las contraseñas no era testimonial en esta instancia porque el gobierno ya tiene una idea de lo que podrían encontrar. De hecho, la Corte distingue entre actos que le llama de producción, el obligarlo a revelar evidencia y los actos de testimonio, en donde se apela a que revele información de su mente, a excepción de cuando el testimonio no da nueva información. En algunas cortes al menos, la distinción permite a la corte a demandar una huella digital para desbloquear un dispositivo pero no para demandar que se le entreguen las contraseñas de dichos dispositivos.

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Mark Rumold, abogado senior de la Electronic Frontier Foundation, dice que el proceso es muy decepcionante pero no le sorprende esto y nota que la posición de la EFF es que los individuos no deberían ser obligados a dar las contraseñas. “Cada vez que los sospechosos son forzados a dar el contenido de sus mentes, es suficiente para apelar a la Quinta Enmienda. Fin de la historia”, dice Rumold.

Pero hay otras voces que indican que hay que balancear los derechos individuales y el poder del gobierno. Para muchos, la opinión de la EFF sobre la Quinta Enmienda es demasiado expansiva, es decir, la quieren aplicar en todo caso. De hecho, un número de compañías ya codifican sus datos. “En el universo alternativo de la EFF estas compañías son inmunes a muchos procesos legales”.

Rumold dijo que se espera que el caso pase a la Suprema Corte quien será la última instancia para resolver este asunto. Parece que más allá de la posible culpabilidad del sospechoso, la Quinta Enmienda lo favorece y contra eso no se puede hacer nada.

Referencias: The Register 

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