Justo cuando uno empieza a sentirse cómodo con su tribu y saber como se interactúa con otras especies, Spore vuelve a “evolucionar” cuando llegas a la parte de civilización.  Se van tus días de controlar a una criatura, y esa criaturita que era la luz de los ojos ya es parte de un ciudad, y ahora crearas flotas de transporte aérea, marítima y terrestre, ya no tienes a una pequeña tribu de quien preocuparte, ya
tienes a toda una sociedad.

La interfaz cambia de manera muy interesante, tienes que hacer un centro cívico (Town Hall o como un tipo Palacio de Gobierno), casas, una fabrica y teatros para mantener a tu sociedad feliz y productiva.
Como siempre el juego se luce en tener unas herramientas de creación únicas y fáciles de usar para las edificaciones de tu pequeña utopía y es de las partes mas complejas del juego pues factores de juegos de
RTS (Real Time Strategy, o Estrategìa en Tiempo Real) están presentes haciendo el juego mas rico y atractivo en esta etapa. Tienes que juntar un poco de recursos y demás como cualquier juego de estrategia, pero el factor estratégico mas importante viene de 3 maneras que puedes ò debes “conquistar” a tus “oponentes” o mejor dicho otras especies, estas son por factores económicos, factores religiosos o factores militares. Es decir puedes escoger la manera pacífica simplemente teniendo una economía superior, tratar de convertirlos a tu religión, o de la manera mas “tradicional” para hacer crecer tu imperio y un poco mas agresiva.

En su “transformación” final, el juego entra a la era espacial, donde muchos de los elementos del gameplay realmente brilla y para muchos la “última frontera” donde queríamos llegar desde que empezó el juego y se
siente como un destino final muy esperado. El juego te pone en control de una sola nave espacial (la cual tu orgullosamente creaste y arreglaste gracias a las ya muy nombradas pero excelentes herramientas
de creación) y simplemente estas en una misión para explorar lo negro y mas profundo del espacio. El espectro en el juego puedo decir que es masivo, mucho mas grande de lo que me esperaba, puedes ir de estrella en estrella, visitando a tus vecinos, explorando nuevas especies, colonizando planetas enteros con tu creación, o simplemente viendo el universo de Spore desde la cámara mas lejana y sentirse, por un
momento, como si tuviéramos control de un microcosmos. Ah! no espera, si lo tenemos.

El diseño de Spore definitivamente brilla de inicio a fin, una gran curva de aprendizaje tiene un ritmo perfecto haciendo que este juego lo pueda disfrutar el mercado más amplio que yo conozco, todos.
Continúen aquí en unocero.com, donde en próximas entregas les platicaré de la Sporeopedia, de todas las maravillas que nos hemos encontrado en internet y el viaje de un niño de 7 años en el universo de Spore.

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