Con el invento de la fotocopiadora llegaron los típicos payasos de oficina en todo el mundo, que los ha unido el deseo de fotocopiarse el trasero. Se sabe de accidentes al respecto, porque muchas veces el cristal en donde se ponen los documentos para fotocopiar, no resiste el peso del bromista y termina rompiéndolo. Con esto en mente, una diseñadora japonesa decidió facilitar el proceso de estos bromistas, diseñando precisamente una silla que contiene una fotocopiadora adentro (más bien es como un escáner de computadora), y permite imprimir el trasero de cuanto personaje se siente en esta simpática silla. Y aunque a algunos les pueda parecer gracioso, quizás el hecho de que ya exista una silla para este propósito, le quita el sabor de lo prohibido al fotocopiarse el trasero en la máquina de la oficina.

La “diseñadora interactiva” japonés, Tomomi Sayuda, espera que el iBum no se convierta en su más famosa invención. Es interesante su propia  explicación de cómo llegó a este invento: “Mi preocupación inicial fue saber en las noticias de un británico que brincó a la tumba imperial del emperador japonés. Al principio me interesaba la noticia, en donde se mostraba la vergüenza sin que se hubiese causado daño a nadie. para mí, el impacto resultó ser una reacción positiva y con humor. Decidí entonces representar este principio. El desarrollo de la idea me tomó más tiempo que el de los otros tres proyectos. Me hice una tormenta de ideas para poder llegar a un desarrollo práctico, el cual llegó en octubre del 2008. Y entonces fue cuando se me ocurrió escanear e imprimir el trasero de las personas“.

Así que puso manos a la obra y no estamos seguros de estar de acuerdo con eso de que “el trasero es la ventana al alma”, aunque hay que aceptar que salió con una novedad artística con su novedosa silla.

He aquí la silla en cuestión funcionando.

Fuente: GizMag

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