De la cobertura universal a las redes móviles comunitarias

La brecha digital es el diferencial, en términos socioeconómicos, de la población con servicios de telecomunicaciones, en especial Internet, en comparación a los que no cuentan con ellos. De esta forma, las consecuencias para los excluidos digitales son desastrosas en la actualidad ya que el potencial de la conectividad tanto en la productividad como en la integración social y la compartición del conocimiento son exponenciales. Dicha diferencia proviene de barreras económicas, geográficas y políticas por las cuales existen comunidades que no tienen acceso a las telecomunicaciones. Por ejemplo, para los operadores privados no existen incentivos para llevar conectividad a poblaciones pequeñas de escasos recursos, o incluso, en lugares con poder adquisitivo medio pero de difícil acceso geográfico que encarecen el despliegue de su infraestructura.

En México, éramos 45.1 millones de internautas en diciembre de 2012 según el último estudio de AMIPCI, lo que significa que más de la mitad de la población nacional aún no es usuaria de esta red de redes. Unos porque no existen accesos en su localidad; otros porque no tienen dispositivos con los cuales conectarse; unos más porque no saben cómo utilizar la red o no tienen contenidos relevantes para consultar; y otros más porque simplemente no les interesa.

El primer caso es el eslabón más importante de la política pública para promover la conectividad en todo el país. Es por ello que existen planes de cobertura social y universal para comunicar a todas las localidades mexicanas. Estos planes tienen la finalidad de reducir la brecha digital y encontraron en las tecnologías de la información y comunicaciones (TIC) los motores tanto de crecimiento como desarrollo económicos de las regiones.

Para ello, la telefonía móvil tiene el mayor índice de penetración en nuestro país, solamente superada por la señal de televisión abierta, con más de 100 millones de líneas según los últimos datos de la COFETEL. Y justo por este medio inalámbrico es la forma más simple de promover la cobertura universal en regiones marginadas.

En este espacio comentamos hace unas semanas del proyecto australiano Serval Project, el cual utiliza el WiFi de los smartphones para crear una red entre los teléfonos conectados para ayudar en desastres naturales. Solo que se necesitan teléfonos inteligentes para ello.

No obstante, la más reciente noticia proviene de la comunidad zapoteca de Villa Talea de Castro en el estado de Oaxaca. Esta localidad de 2 mil 500 habitantes no había recibido el servicio de telefonía móvil por parte de operadores privados y decidió crear su propia red móvil utilizando la banda de 900 MHz destinada para el uso libre sin ser la idónea pero han solicitado a COFETEL una concesión en la banda de 850 MHz para experimentar el comportamiento de los equipos. Nada más faltaba que no hubiera espectro disponible en esa zona.

Este proyecto ha sido apoyado por Rhizomatica y Redes por la Diversidad, Equidad y Sustentabilidad A.C. y parece haber descubierto una forma sencilla y económica para dotar de líneas móviles a los habitantes de comunidades rurales al poner una estación celular base y enviar todo el tráfico externo vía VoIP (voz sobre IP). El precio al público ilimitado para llamadas locales es de 15 pesos al mes (USD$1.15) por dispositivo para los gastos de mantenimiento y operación, a la vez que se les pide no ocupar el teléfono por más de 5 minutos seguidos para no saturar la red de más de 600 personas a la fecha. En caso de llamar al extranjero deberán pagar poco menos de 80 centavos de peso (USD$0.06) por minuto.

Lo anterior representa un avance significativo en la cobertura social de servicios de telecomunicaciones, que si bien los operadores perciben a esas zonas como no rentables, la verdad es que el poder hablar y recibir llamadas es un gran beneficio para esa comunidad. Se debe analizar detenidamente esta prueba piloto, y en caso de resultar exitosa, podríamos estar exportando un nuevo modelo de telefonía móvil para proveer cobertura universal. El primer paso es que todos cuenten con al menos señal móvil en su localidad y el paso natural será proveerles internet móvil por esa misma vía, ¿no lo crees?

Más información de la Red Celular de Talea aquí.

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