“¿Qué es la Matrix?”. Con esa pregunta fue promocionada una de las películas más revolucionarias de las últimas dos décadas, un filme de ciencia ficción que además de permear su argumento de presupuestos filosóficos, despertó interés en el anime y en el cine de acción hongkonés.

The Matrix propuso que la realidad que conocemos es una simulación virtual, y que en el mundo real los humanos estamos en suspensión permanente, conectados a la Matrix para cumplir con el único propósito de ser una fuente de energía para las máquinas, quienes después de ganarnos la guerra nos cosecharon en campos sin fin.

La película estrenó en 1999 y su trama cyberpunk predijo varias situaciones que estamos viviendo en el presente, de las cuales algunas no son curiosidades, sino características de esta era. Por ejemplo:

1. La preferencia por el mundo virtual

Cuando las hermanas Wachowski, creadoras de la saga, se preguntaron “¿Qué es la Matrix?” quizá vieron un momento en el que el ser humano estaría todo el día con los ojos puestos sobre un dispositivo con conexión permanente a Internet, de forma que la experiencia real cedería lugar a la virtual.

Y como sucede con el personaje Cypher, cuando se nos da la opción de “despertar” y de explotar el mundo real, preferimos permanecer “conectados a la Matrix”.

 

2. Transición y género

Las Wachowski se anticiparon a la revolución LGBT+ de este momento. Ellas mismas estarían por atravesar sus respectivos procesos de reasignación de género unos años después del estreno de la película, pero en 1999 ya estaban planteando personajes andróginos, como Switch, y la idea de que “despertar” es transición.

No es gratuito que la original The Matrix sea vista por personas trans como una alegoría de la transición de género.

 

3. El estilo del cine de acción

El cine de acción de los 80 y 90 estuvo dominado por hombres musculosos que preferían la repartición de plomazos por encima del combate cuerpo a cuerpo.

Pero The Matrix propuso otro tipo de acción, uno influenciado por el cine hongkonés, de forma que las artes marciales se volvieron una característica de la película.

Las secuencias de artes marciales de The Matrix eran estilizadas, es cierto, pero sentaron el precedente para que sagas actuales de acción, como las de Jason Bourne y John Wick, explotaran todas las posibilidades de dejar al protagonista surtiéndose a golpes (y muchos balazos) a olas interminables de adversarios.