Científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts han desarrollado una nueva tecnología para crear celdas solares tan ligeras, delgadas y flexibles que pueden aplicarse sobre una burbuja de jabón sin romperla.

Las celdas cuentan con una potencia equivalente a las placas solares actuales, pero con un grosor de solo 1.3 micras. Su delgadez y ligereza son tan extremas que un metro cuadrado de esas células solares pesaría sólo 3.6 gramos.

La clave para su miniaturización es el sistema por el que se fabrican las células, refieren los investigadores. Ya que en lugar de cristal y sucesivos sustratos de compuestos sensibles a la luz y soporte electrónico, toda la estructura de la célula se forma mediante un único proceso de deposición de polímeros vaporizados en el interior de una cámara al vacío.

El material usado es el parileno, un polímero plástico de producción sostenible muy popular para proteger del medio ambiente dispositivos médicos o electrónica sensible.

Los desarrolladores destacan que debido a su ligereza, su relación potencia-peso es una de las celdas con más alta eficiencia alcanzada, algo fundamental para aplicaciones donde el peso es importante, como en naves espaciales, globos de helio usados para la investigación, dispositivos portátiles, etc.

Actualmente los módulos solares son fabricados a base de silicio y son capaces de producir alrededor de 15 vatios de potencia por kilogramo, estos nuevas celdas ya han demostrado una potencia de 6 vatios por gramo, unas 400 veces más.

A pesar de que tardarían unos años en ser un producto comercial, este nuevo avance permitirá desarrollar nuevos dispositivos con celdas solares integradas, sin alterar el tamaño o forma de los electrónicos.

Referencia: MIT