El 2022 será recordado como el año en el que la prueba experimental Double Asteroid Redirect Mission (DART) hizo historia al redirigir un asteroide en el espacio por primera vez.

El hito se logró al hacer chocar un satélite con un asteroide que se movía a aproximadamente 15 mil millas por hora, con lo que tal como lo indica Bill Nelson, administrador de la NASA, «si se descubriera un asteroide que amenazara la Tierra y pudiéramos verlo lo suficientemente lejos, esta técnica podría usarse para desviarlo».

DART el programa de la NASA para defender a la Tierra de asteroides

Aunque el avance es importante, lo cierto es que estamos lejos de hablar de un escudo espacial definitivo para la Tierra.

Además de detectar con anticipación un asteroide que pudiera afectar a la Tierra, este debería de tener dimensiones no tan grandes y viajar a una velocidad «moderada» para realizar el desvío con éxito.

A pesar de que los especialistas aseguran que la posibilidad de que un asteroide de grandes dimensiones golpe la Tierra en años actuales es reducida, no se descarta y es, entonces, cuando la aplicación web Asteroid Launcher gana atención e interés.

Hablamos de una web que nos permite emular los daños generales que podría alcanzar la caída de un asteroide en zonas puntales del planeta.

¿Qué pasaría si un asteroide cayera en México?

De esta manera, la aplicación web gratuita, creada por Neal Agarwal, nos permite eligir un punto de impacto y el tipo de asteroide, así como su tamaño, velocidad y ángulo de impacto.

Tras elegir estos valores, el sitio ofrece una lectura visual del impacto que pudiera generar el asteroide tanto en términos de vidas perdidas, daño ecológico, afectaciones a las infraestructuras citadinas y efectos secundarios como terremotos, ondas de choque y bolas de fuego.

Poniendo como ejemplo a México, tenemos que si un asteroide de hierro con un diámetro de 500 metros que viaja a una velocidad de 17 km/s impactará en la CDMX, éste generaría un cráter de 9.7 kilómetros de ancho, en el que morirían 712 mil 168 personas.

A estas muertes se sumarían 8 millones 256 mil 433 de muertes ocasionadas por la bola de fuego, la cual, además, acabaría con la vegetación existente en los 127 km a la redonda del cráter.

Sin duda datos que impactan y que la única lección que dejan es que los asteroides, por más lentos y pequeños que sean no son para nada amigos de la Tierra.