No es la primera vez que la American Psychological Association busca un vínculo entre la violencia real y la violencia en los videojuegos. Y uno de sus nuevos artículos sugiere que jugar títulos violentos tiene una relación con el incremento de conductas agresivas y el deterioro de la sensibilidad ante la agresión. Claro que como ha sucedido con cada estudio serio que ha salido hasta el momento, la APA también admitió que «no hay suficiente evidencia» para determinar que jugar algo violento lleva cometer actos criminales.

El texto de la Asociación es de casi 50 páginas y lo pueden leer completo aquí; si no tienen tiempo o prefieren el resumen, aquí va. El reporte viene del área de Task Force on Violent Media, que se dedica a revisar las publicaciones relacionadas al tema de la violencia en los videojuegos. Por su parte, la investigación en sí supuestamente muestra una relación consistente entre la violencia en los videojuegos y el incremento de la violencia en la sociedad. El detalle es que con todo y esa conclusión, la APA no pudo comprobar un enlace real entre los actos criminales y los videojuegos. Según Mark Applebaum, el líder de la investigación, esto se debe a que «hay fuentes muy limitadas» en cuanto al estudio del tema. Yo personalmente creo que si hay fuentes muy limitadas para una investigación, el punto es generar una fuente confiable en vez de dejarlo en duda de nuevo. En una buena investigación, las limitantes deben conocerse desde el principio, para que al final no sean un impedimento, como sucede aquí.

La parte de la investigación que es muy coherente es cuando se establece que no hay un único factor que vuelva a alguien violento; se trata se una serie de factores de riesgo que se acumulan y en este caso, los videojuegos violentos son un factor. Ante sus conclusiones, la APA creó su «Resolution on Violent Video Games» y lo que ahí se recomienda es básicamente que la clasificación que designa las edades apropiadas para cada juego sea más específica y meticulosa. Como algo adicional, se buscará apoyar a proyectos que ofrezcan más investigaciones y resultados con relación al tema.

Y como en todo argumento hay dos lados, la Entertainment Software Association salió en defensa de los videojuegos a través de un comunicado con el sitio Polygon. La postura de esta otra asociación es que no es una sorpresa que la APA ataque a los juegos, pues siempre ha estado en contra de su uso. Después se dio un ejemplo con el caso en que la Suprema Corte de Estados Unidos dijo que no habían resultados conclusos en investigaciones para prohibir la venta de videojuegos violentos en California. Otro problema con la investigación de la APA es que en realidad se detiene en 2013 y por lo tanto no incluye las investigaciones más recientes sobre el tema.

Se han hecho montones de estudios de este tipo y el mismo Obama ha pedido que se investigue más el tema. El detalle es que de la misma forma en que se cuestiona la violencia en los videjuegos, también se cuestionan los métodos de la APA. Según cientos de investigadores y psicólogos, las conclusiones a las que llega la Task Force son muy fuertes y se basan en evidencia inconsistente y débil. Y ahí es donde estoy de acuerdo, si se van a hacer aseveraciones tan contundentes al final de una investigación, hay que tener evidencia sólida para respaldarlas.

Aquí les dejo un cómic sarcástico creado por Dave Mercier, que muestra la idea opuesta a la investigación de la American Psychological Association. A mí me parece que los videojuegos no tienen la culpa de la violencia en el mundo; y aunque pueden ser un incentivo, ser violento tiene que ver con muchos otros factores. Por lo tanto, satanizar a los juegos o gamers es igual que satanizar un noticiero que muestra las cosas como son sólo porque «está feo» y «nos da miedo». ¿Ustedes qué piensan sobre este tema?

Referencia: American Psychological Association (APA)