El pasado 19 de septiembre a las 13:14 horas, justo cuando se recordaba el acontecimiento lamentable del terremoto de 1985, México fue partícipe de otro sismo con magnitud de 7.1 en la Escala de Richter que generó graves consecuencias para los estados de Puebla, Morelos, Guerrero, Estado de México y Ciudad de México. Múltiples edificios se derrumbaron, llevándose la vida de muchas personas, mientras que otras aún se encuentran atrapadas entre los escombros.

Sin embargo, pese a que la situación aún siga en términos críticos con rescatistas dando lo mejor de su trabajo para salvar otras vidas, hemos visto que el terremoto del año presente se vivió muy diferente a la tragedia del año 1985; en primer lugar, porque muchas de las nuevas construcciones ya estaban preparadas para soportar un sismo con magnitud de 10; en segundo lugar, el avance tecnológico ha demostrado ser de gran utilidad en diversos ámbitos.

Las redes sociales han ayudado para poder encontrar a personas, difundir información a gran escala para que la sociedad tenga algunas certezas. Contamos ya con aplicaciones que se activan cada que un sismo llega, incluso los rescatistas están mejor preparados con nuevos equipos como los escáneres térmicos, los cuales identifican el mínimo movimiento de ruido o calor bajo las ruinas.

Otro gran ejemplo de cómo la tecnología es de gran utilidad es el caso de Diana Pacheco, una mujer de 31 años, licenciada en Administración de Empresas. Apenas hace 3 meses, en junio, consiguió trabajo en el despacho de contadores IPS, que dese hace 7 años ocupaba el cuarto piso del edificio de Álvaro Obregón número 286 en la Colonia Roma.

Cobertura en vivo: Se registra intenso sismo con magnitud de 7.1 con epicentro en Puebla

Según sus palabras, ella comenzó a bajar por las escaleras de emergencia, pero no lo logró porque el edificio, con seis pisos de altura, colapsó en cuestión de segundos. Ante la lamentable situación, la mujer quedó atrapada con una loza cerca del cuello, por lo que estuvo ahí hasta 17 horas sin moverse, pero con el celular en la mano.

Juan Jesús García, su esposo, supo por las noticias que su edificio había colapsado, así que sin pensarlo, se dirigió para llegar ahí a las 15:00 pm, pero los brigadistas no le permitieron el acceso. Tuvo que estar toda la noche en vela para saber algo nuevo, hasta que a las 6:00 am, Diana le envió su ubicación a través de WhatsApp. Jesús García alertó a los rescatistas, quienes concentraron todos sus esfuerzos en ese punto exactamente. El rescate sucedió a las 6:30 am en punto.

Cuando la mujer fue rescatada, explicó que todavía habían varios compañeros vivos atrapados; pidió que no se abandonaran. Hasta ese momento, los rescatistas habían logrado sacar a más de 20 personas, pero en las 11 horas siguientes, las labores de rescate no habían encontrado a alguien más entre los escombros.

Ejemplos de cómo se vivió y se vive en la Ciudad de México tras el sismo

Con información de Animal Político

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