La sonda Mars Reconnaissance Orbiter, de la NASA, tomó una imagen de un crater de unos 50 metros de ancho el 28 de marzo del 2012. ¡Pero el cráter no estaba ahí en la misma imagen del día anterior! Dicho de otra manera, los científicos se dieron cuenta del nuevo cráter con un día de retraso. Esto es sorprendente. Ya se sabía de evidencia de cráteres «frescos» en Marte, pero usualmente la diferencia en tiempos entre que se había formado y lo habían encontrado, era como de dos años.  En este caso, la cámara de clima de la sonda (llamada Mars Color Imager o MARCI), halló un punto negro que podría ser el indicativo de un impacto muy reciente. La imagen en cuestión era de baja resolución, por lo que se veía una gran área y por ende, se podían tener puntos de referencia para determinar exactamente si se trataba de un nuevo cráter.

Este es el cráter más grande del que se sepa en el sistema solar antes y después. De unos 50 metros, es la mitad de un campo de futbol por lo que los científicos suponen que el objeto que chocó era de un par de metros de díametro. Algo más pequeño se habría quemado en la atmósfera de la Tierra, pero en Marte, como tiene una atmósfera mucho menor (aproximadamente el 1% del grosor que la de la Tierra), no se pueden detener rocas de esos tamaños. Lo que haya chocado en la superficie marciana lo hizo con tal fuerza que creó un agujero, expulsando a su alrededor los restos. Y es así como fue encontrado.

Pero como el aire  es lo suficientemente grueso para causar una gran presión frente al asteroide que va cayendo, éste se rompió en varios pedazos más pequeños, por lo que pueden verse un gran cráter y un par más pequeños alrededor del principal. Probablemente también la violenta caída pudo haber creado una onda sísmica desde el impacto.

(Arriba) No estaba. (Abajo) ya está

Estos eventos, aparte de ser sorprendentes, son útiles. Ayudan a los científicos a entender cómo los impactos de meteoritos han formado el paisaje marciano y además, permite extrapolar el número de impactos pequeños que recibe Marte (comparándolos con los de la Tierra) y además, podría mostrar qué hay más abajo de lo que muestran las fotos, por ejemplo, hielo o agua. Sin embargo, este descubrimiento es un regalo para los científicos. La mayoría de los cráteres son muy antiguos y con el tiempo la erosión ha hecho su trabajo, eliminando muchos de los detalles, cosa que aquí no ocurrió.

Bruce Cantor fue quien notó el cráter, en colaboración con todo el equipo que trabaja en la misión MRO. Sin duda esto es una demostración que la ciencia es divertida. Y mucho.

Referencias:

NASA
Slate