La demanda en Colorado, a una mujer acusada de un fraude inmobiliario, probará si el gobierno puede castigar a quien se rehúse a desencriptar la información de su disco duro si el Departamento de Justicia se lo pide. La administración de Obama ha pedido a un juez federal para que ordene que la demandada, Ramona Fricosu, desencripte un disco duro de su laptop cuando se hizo un allanamiento (legal) de su casa en busca de pruebas en su contra.

Fricosu se ha opuesto a la propuesta y esto podría convertirse en un precedente legal. Actualmente no hay ningún código penal o civil en los Estados Unidos que contemple la legalidad o ilegalidad (bajo la quinta enmienda de la Cosntitución de los Estados Unidos), en donde se protege a todos los ciudadanos en su derecho de guardar silencio. El abogado de Fricosu,Philip Dubois, dijo que su defendida no puede ser obligada a ayudar al gobierno a interpretar los archivos. “Si un agente ejecuta un allanamiento y encuentra, digamos, un diario escrito a mano en un código diferente a cualquier idioma conocido, ¿debería el acusado ser obligado a desencriptar el diario? “.

Para el Departamento de Justicia, la petición a la corte representa una simple extensión de los derechos del fiscal para ensamblar la información del caso que pudiese llamarse evidencia durante el juicio. El departamento de Justicia indica que el no obligar en este caso a la demandada, la Sra. Fricosu, para que desencripte la información de su laptop es una manera de desalentar los esfuerzos de los oficiales de la ley para obtener evidencia que hace finalmente la acusación imposible. Y agregan (cosa que me parece hasta simpática), que el fiscal no quiere saber la contraseña de Fricosu, sino simplemente tener acceso a los datos. “Ella puede poner la contraseña sin que nadie vea sobre su hombro“, indica la parte acusadora.

A todo esto, la EFF (Electronic Frontier Foundation), argumenta que la petición del Departamento de Justicia debe ser rechazada porque viola los derechos de la quinta enmienda , la cual dice en breve que “ninguna persona […] será obligada a actuar en un caso criminal contra sí misma“.

Hay, sin embargo, algunos precedentes en la justicia norteamericana:

  • En marzo del 2010, un juez federal en Michigan definió que Thomas Kirschner, que enfrenta cargos por recibir pornografía infantil, no debería dar la contraseña de sus equipos encriptados, esto en base a proteger la auto-incriminación, invocando la quinta enmienda.
  • Un año antes, un juez federal en Vermont concluyó que Sebastian Boucher, al que se le acusaba de tener imágenes pornográficas infantiles en su computadora, no tenía el derecho de acogerse a la quinta enmienda para mantener sus archivos encriptados. Boucher finalmente fue obligado a desencriptar sus archivos y se convirtió en un convicto.

Sobre el asunto de Fricosu, la demandada nació en 1974 y vive en Peyton, Colorado. Fue acusada de fraude bancario y lavado de dinero como parte de un intento de usar documentos falsificados para obtener ilegalmente títulos de propiedad cerca de Colorado Springs. la acusada enfrenta hasta 30 años en prisión. Ella se declara inocente. Su marido, Scott Whatcott también está acusado.

Fuente: CNET

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