Anunciado en enero y después de 10 largos meses de espera, por fin el jueves pasado hizo su debut oficial la séptima versión del sistema operativo más usado alrededor del mundo. Odiado por unos, amado por otros, Windows siempre ha dado de qué hablar y esta séptima encarnación no es la excepción.

Tal vez una de las principales diferencias respecto a la versión anterior, Vista, es que parece que este “sí funciona”. Y aunque de Vista he conocido historias de terror, en general siento que la gran mayoría de la gente ni sabe que versión tiene y le funciona sin tanto problema. Pero el asunto de que “si el río suena es que agua lleva” actuó en contra de Vista y se ganó la empatía de muchos usuarios.

Ahora con Windows 7 oficialmente ya en el mercado, vienen algunos retos para Microsoft. Nada sencillos, pero sin duda, estimulantes para seguir en la competencia. Porque aunque parezca que están sentados en sus laureles, defienden férreamente cada punto de participación de mercado. Así que, veamos algunos retos que podría presentar Windows 7.

– Olvidarse de Vista. Como ya lo dije, un gran porcentaje de usuarios de computadoras no saben que versión de operativo tienen. De hecho, estoy seguro que muchos ni saben qué es el “sistema operativo”, pero será una batalla titánica para la empresa borrar la imagen de que Vista “no sirve” y hacer entender que esta nueva versión está mucho más probada y funciona -en general- mejor.

– El principal competidor de Windows 7 no es ni Linux ni Apple, es Windows XP. Parece que más del 80% de las computadoras en el mundo que usan Windows, siguen con XP. ¿Por qué cambiar? La respuesta oficial que escuché durante el evento de lanzamiento fue “por seguridad y por las nuevas funciones multimedia”. Así es que aunque el soporte a XP sigue garantizado por años, eventualmente habrá que migrar de operativo, con las consecuencias que tiene.

– Precio. Aunque este asunto pareciera no importar en un mercado dónde, dependiendo a quien se le pregunte, se estima que de cada 10 programas, 7 son pirata, el precio es un factor de todas formas importante, ya que siempre habrá quienes necesiten contar con sus licencias originales. Así es que seguramente mucha gente no migrará a Windows 7 simplemente porque no tienen el dinero para comprar la licencia y también posiblemente nunca han comprado un sólo programa en su vida.

– Versión para estudiantes. Una de las novedades en este lanzamiento es que están vendiendo la licencia original en $399 pesos, sólo para estudiantes de preparatoria en adelante y sólo para las escuelas que otorguen una cuenta de correo electrónico a sus alumnos. Todo es digital, no hay entrega física del producto… entonces, la diferencia entre ser legal y ser pirata sólo está en la tranquilidad de saber que se pagó la licencia y, claro, tener el número de activación para lo que venga en el futuro.

– Adopción empresarial. Una de las principales quejas dentro de los usuarios empresariales es que ciertos programas hechos en casa no funcionaban en Vista, entonces, la decisión fue “me quedo con XP, ¿para qué cambio de versión?”. Para resolver este problema, Windows 7 incluye una especie de XP integrado, con lo que se podrá correr prácticamente cualquier programa. Sin embargo creo que la pregunta y duda sigue siendo válida, ¿para qué cambiar a Windows 7?

– Proceso de actualización. Todos sabemos que cambiar de versión de operativo no es asunto sencillo, sobre todo porque la información almacenada no se encuentra, por lo general, respaldada. La mejor forma de instalar el software es desde cero (digan lo que digan) y parece ser que una de las acciones que está buscando Microsoft es que pensemos en cambiar de máquina a una que ya venga con Windows 7 de fábrica. Eso está bien en países del primer mundo, con un poco más de presupuesto, pero para economías como la nuestra, seguiremos exprimiendo el hardware hasta que ya no pueda más. Así es que, será toda una labor cambiar de operativo partiendo desde cero.

Por más que siga escribiendo retos y detalles del nuevo operativo, la pregunta que más me han hecho desde enero es “¿Funciona o es como Vista?” y mi respuesta ha sido consistente: nunca tuve “grandes problemas” con Vista y Windows 7 funciona mejor. Una de las características que pensé que estaba reservada al mundo de los maqueros o linuxeros es el hecho de que cuando se conecta un periférico y no localiza el driver en el disco duro, actualmente sale a buscarlo a Internet y ¡lo encuentra!. No sé que hicieron o como arreglaron eso, pero le he conectado periféricos exóticos a varios Windows 7 que he instalado y simplemente han funcionado.

Microsoft tiene un largo y sinuoso camino por recorrer. El éxito de Windows XP como “feo, fuerte y formal” opera en su contra para que los usuarios en general (y muchas empresas) migren a 7. Apple sigue mofándose de ellos todo el tiempo en sus anuncios. Los que usan Linux pregonan a todo pulmón que son la base del planeta porque el software debe ser libre… ¿qué pasará? Nada que cambie dramáticamente la composición del mercado, creo, pero será muy interesante conocer los esfuerzos que haga Microsoft para salir de la PC.

El mundo del futuro está en los celulares, las televisiones y demás dispositivos conectados a Internet. No sólo de PCs vive el hombre y creo que ese será el máximo reto en los años por venir para Microsoft y sus competidores.

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