Una de los atractivos de las computadoras modernas es que vía la interfaz gráfica tenemos acceso a un contenido más rico. Aunque la interfaz en modo texto -la línea de comandos- puede ser más eficiente, es claro que para algunos trabajos el hecho de poder ver por ejemplo, si la impresión queda con el tipo de letra New Courier de doce puntos, en cursiva, así como se observa en un documento en papel, no tiene precio. Y a partir de ello (probablemente la Mac fue la primera computadora en tener tipos de letra aunque la Apple //e los tenía a través de un procesador de palabras llamado MultiScribe), ya nos es común usar tipos de letra diferente de acuerdo de la clase de aplicación o programa que estemos usando.

Sabemos que hay tipos de letra comerciales. Se compran y listo, con el archivo TTF (truetype font), ya podemos hacer lo que queramos con esa tipografía, pero… ahora sale Fontstand que busca un sistema de licenciamiento parecido al que ahora promueve Adobe con sus suites de programas gráficos entre otras empresas. En lugar de pagar por un programa ahora se renta, en lugar de pagar por los tipos de letra, los podemos rentar.

Fontstand es una nueva aplicación para OS X, que le permite al usuario descargar e instalar tipos de letra de forma gratuita y pagar por ellos en términos de una renta mensual si el usuario decide quedarse con el o los fonts en cuestión. El servicio permite navegar por la biblioteca enorme de fonts que tienen, de sitios como Typofonderie, Type Supply y Process, descargarlos POR UNA HORA y probarlos.

Si el usuario queda satisfecho con el font, puede rentar todos los estilos del font (cursivas, subrayado, etcétera) o rentar solamente los estilos que le interese a un precio significativamente más bajo. Después de 12 meses de rentar el font, el cliente ya no tiene que pagar más, ya es de su propiedad.

Esta aplicación permite hacer una prueba de los tipos de letra y quizás los que deberían opinar al respecto sobre esta idea son los diseñadores. Desde la aplicación, con un simple click de un botón, se puede descargar el font elegido para ser usado éste en cualquier programa. Ya alguien se preguntará si este licenciamiento permite que el font se use para trabajos profesionales también. La respuesta es sí definitivamente.

Ahora bien, si va a usar los fonts en páginas web u otros usos, tendrá que contactar a quien hace el font para pagar por derechos extras. Vamos, que de pronto algo como los tipos de letra los quieren hacer el negocio más rentable. Fontstand dice que sus tipos de letra pueden ser compartidos entre equipos… pero a un precio de descuento, lo que para algunos hará tal vez que la propuesta les parezca más atractiva.

Yo puedo entender que vía una aplicación pueda uno probar los tipos de letra, pero cuando ya se descargó, ¿cómo van a obligar al usuario a pagarles una renta? ¿Qué tal si el usuario les dice que ya no quiere el font? ¿Deja de poderse usar por algún medio automático? No me queda claro en el fondo cómo van a evitar que alguien baje un font y por ejemplo, lo reparta, o lo use sin pagar.

Cabe decir que para los que no nos dedicamos al diseño gráfico, esta idea puede sonar como que no hallan ya manera de sacarle dinero a la gente, pero en este medio hay muchísimos tipos de letra disponible que tienen un costo. Sí, es un costo único, pero no son gratis. Los diseñadores gráficos conocen su medio y son ellos quienes finalmente podrán ver esto como una buena opción a tener que ahora rentar tipos de letra a diferencia de tenerlos que comprar. Hay, curiosamente, otras iniciativas en este sentido. Por ejemplo, Adobe TypeKit permite descargar tipos de letras de sus bibliotecas pero éstos sólo trabajan con aplicaciones de Adobe. Hay por otra parte sitios como Ten Dollar Fonts (https://tendollarfonts.com/, que ofrecen a precios razonables tipos de letra. La idea de Fontstand parece ir más allá, solamente cobrarte en la medida que necesitas el font.

En mi opinión, pareciera que el negocio que tenga que ver con software, bibliotecas, código, etcétera, se empezará a mover hacia este modelo de ventas. La pregunta es si tendrá éxito.

Referencias:

TNW