De 1939 hasta 1999 -con algunas interrupciones- la revista «El Cuento» se convirtió sin duda en una parte muy significativa de la historia editorial de México. Ahí escribieron personajes como Octavio Paz, Gabriel García Márquez, Anatole France, Rudyard Kipling, Jacinto Benavente, Thomas Mann, Jorge Luis Borges, entre algunos de los premio Nobel que participaron en este esfuerzo. Desde luego los autores nacionales también estuvieron presentes en esta obra: Augusto Monterroso, Juan Rulfo, José de la Colina, por ejemplo. Pero debido a la manera en como salía la revista, que era a manera de fascículos, es probable que nadie tenga todos los números y es una pena, porque es una colección de cuentos asombrosa, esfuerzo de Edmundo Valadés, que impulsó siempre el género del cuento y la minificción.

Pero he aquí la buena noticia: La Revista El Cuento ha sido digitalizada en su totalidad y eso sin duda es un esfuerzo muy importante, porque no se trata de rescatar «letras muertas», como dice el escritor Juan Voutssás, sino que con este trabajo se tiene material para historiadores, literatos, académicos y en general, amantes de los cuentos y de las minificciones que salpicaban la revista de página en página. Es un acervo fantástico que ahora puede ser consultado por quien quiera leer todo tipo de cuentos, escritos por los grandes personajes de la literatura nacional y mundial.

Esta versión digitalizada ofrece página a página, de portada a portada, cada uno de los 150 números de la revista. Cinco de la primera época y ciento cuarenta y cinco de la segunda. Así, no solamente es la lectura de las obras, sino el valor histórico incluso de las portadas, de la tipografía de la época, las ilustraciones y las viñetas que estuvieron en los diferentes cuentos y crónicas impresas en las páginas de esta revista.

Pero aparte de la virtud de poder leer estas obras en la comodidad de su pantalla de video, también puede hacer búsquedas por autor, títulos, sumarios, etcétera. Así, hasta el nombre de los ilustradores y viñetistas han sido incluidos. Puede el lector tener la experiencia de «hojear» el volumen de su interés casi de la misma manera que se hace en el papel. Lo mejor de todo esto es que es completamente gratis.

Referencias:

El Cuento (Revista)