El psicólogo Anders Ericsson y el periodista Robert Pool, en su libro «Peak: Secrets from the New Science of Expertise«, muestran una investigación notable sobre el convertirse en experto en casi cualquier materia. Se sabe desde hace mucho que la práctica deliberada, que involucra una serie de técnicas diseñadas para aprender con un propósito específico y eficiencia, es uno de los caminos más importantes para convertirse en un experto en un tema. La práctica deliberada involucra también crearse metas, dividir un problema complejo en problemas más pequeños y desarrollar representaciones altamente complejas y sofisticadas de los posibles escenarios, salir de la zona de comfort y tener retroalimentación constante. Se dice -de hecho- que se puede lograr un nivel importante en cualquier disciplina con unas 10,000 horas de trabajo deliberado.

Pero el libro plantea un giro a este asunto: las técnicas de la práctica deliberada, son más aplicables a campos como el ajedrez, los deportes, la música, en donde las reglas del dominio están bien establecidas y pasan de generación en generación. Pero estos principios no trabajan tan bien en profesiones donde prácticamente no hay competencia directa, por ejemplo la jardinería y muchos otros «hobbies», así como en muchos trabajos: profesor, electricista, ingeniero, consultor, etcétera. Y el punto fundamental del libro: casi en todo trabajo creativo.

La práctica deliberada es muy importante en campos como el ajedrez o la interpretación musical porque se basa en comportamientos replicables de forma consistente, que deben ser repetidos una y otra vez. Pero no todos los dominios de la actividad humana se basan en esto. Para los dominios creativos, as metas y formas de lograr el éxito cambian constantemente y el replicar consistentemente estos comportamientos hace que baje la posibilidad de éxito. A diferencia de por ejemplo, Tiger Woods, que hace un hoyo en uno y es aplaudido, los científicos no pueden tener éxito publicando el mismo artículo una y otra vez. Y los escritores, por ejemplo, tampoco pueden continuar recibiendo críticas por la misma novela todo el tiempo.

Los artistas están bajo una presión constante para poder rebasar lo que otros ya hicieron antes y es precisamente esta presión sobre lo que se basa la originalidad. La producción artística puede perder su valor rápidamente. ¿Cuántas veces Lady Gaga puede vestirse escandalosamente antes de que la gente se fastidie? Las producciones creativas son, por definición, la antítesis de la expertez, indican los autores del libro. Esto ocurre porque la creatividad debe ser original, sorpresiva y con sentido.

En los últimos 50 años, se han hecho una variedad de estudios sistemáticos sobre las trayectorias de las personas creativas, la posibilidad de predecir la creatividad y de las experiencias de vida de las personas creativas. La cantidad de investigaciones sobre la creatividad contradice la noción de que la práctica deliberada es el camino más importante para llegar a la creatividad. He aquí los puntos mas relevantes que los autores suponen es lo que hace de la creatividad algo mucho más complejo y valioso:

  • La creatividad es frecuentemente ciega. Si la creatividad fuese solamente práctica deliberada, podríamos todos practicar a nuestra manera para llegar a la creatividad, pero en realidad es imposible para los creadores conocer completamente cuando una nueva idea o producto será bien recibido. Muchas veces las ideas tienen tiempos definidos para ser aceptadas. Muchas veces hay ideas que están mucho antes de su tiempo y fracasan. Un producto creativo debe entrar en el «espíritu de su tiempo». Por ello hay cierto grado de ceguera o de incertidumbre en el proceso creativo.
  • Las personas creativas frecuentemente tienen procesos revueltos. Mientras la expertez es consistente, la creatividad se caracteriza por muchos inicios en falso y mucha prueba y error. Hay muchos ejemplos de genios creativos produciendo obras de arte para inmediatamente después producir un producto creativo al que nadie hace caso. Shakespeare produjo Hamlet, a los 38 años de edad pero poco después escribió Troilus y Cressida, que no resultó popular. Si todo fuese cuestión de trabajo deliberado, éste debería incrementar la creatividad y parece que no es así.
  • La gente creativa raramente recibe retroalimentación que le ayude. Cuando un autor saca una nueva novela, las reacciones son de aclamarla o rechazarla. Eso no es una retroalimentación útil en general. En dominios donde el trabajo deliberado funciona, se pueden ir viendo los avances, he ahí la retroalimentación. En el caso de los dominios creativos, se trabaja frecuentemente en la soledad, como cuando se escribe un ensayo o se hacen matemáticas. Y para hacer las cosas más complicadas, muchos críticos vierten variadas opiniones a favor o en contra de un nuevo libro, por ejemplo.
  • La regla de los 10 años no es una regla, en donde se dice que se requieren 10 años para convertirse en un experto de clase mundial en un dominio, no es una regla. Por ejemplo, Simonton condujo un análisis de 120 compositores clásicos y halló que en promedio, casi una década de práctica en la composición fue importante antes de que aparecieran sus mejores trabajos. Pero muchos compositores les lleva mucho menos tiempo llegar a producir sus mejores obras. La creatividad no tiene fecha de caducidad. Pareciera que la creatividad pasa cuando se está listo para que pase.
  • El talento es relevante para el éxito creativo. Si definimos el talento como simplemente la razón en la cual una persona adquiere un nivel de experto, es claro que el talento es parte ineludible para la creatividad. De nuevo, en el estudio de Simonton se halló que en su muestra de 120 compositores, los más creativos fueron los que les tomó menos tiempo adquirir la práctica necesaria. Esto puede ser una verdad incómoda, pero cuenta en la idea de que la creatividad es parte de la práctica deliberada.

  • La personalidad es relevante. No solamente la velocidad en la adquisición de la maestría tiene importancia. Las personas difieren unas de otras en multitud de formas. Esto incluye habilidades generales y específicas cognitivas. También intervienen la disposición personal, los intereses y valores. Los investigadores han hallado que las personas creativas tienden a ser inconformes, poco convencionales, independientes, abiertos a las experiencias, con un fuerte ego, dispuestos a correr riesgos e incluso a formas ligeras de psicopatologías.
  • La genética es relevante. Ericsson muchas veces en el libro habla de práctica deliberada contra «talento innato». Pero quizás ahí está el detalle. La genética ha descubierto que muchas acciones humanas, incluso el aceptar retos, por ejemplo, están influenciadas por la carga genética de cada persona. Esto no quiere decir que los genes determinen nuestro comportamiento. Solamente significa que los genes tienen influencias relevantes en nuestros comportamientos, incluyendo la parte creativa. De acuerdo a Simonton, entre un cuarto y una tercera parte en la diferencia en desempeños puede ser atribuido a factores genéticos. Sin embargo, también hay que considerar los factores ambientales, del entorno.
  • Las experiencias del entorno tienen importancia. Los orígenes socioeconómicos, los contextos socioculturales, políticos y económicos en donde las personas se desarrollan afectan la creatividad. Estos pueden ser muchos más grandes como factores que la carga genética. El hecho, por ejemplo, de tener modelos de rol que influyan en el comportamiento de las personas, hace que el entorno adquiera un valor nada despreciable.
  • La gente creativa tiene muchos intereses. Simonton investigó 911 óperas de 59 compositores que contribuyeron al repertorio clásico. Se esperaría que la práctica deliberada haría que más de un compositor se volviese un experto en un género particular de ópera, pero Simonton halló exactamente lo opuesto. Los mayores éxitos de los compositores de óperas tendieron a representar una mezcla de géneros. Galileo Galilei, indica el propio Simonton, tenía una fascinación intensa con el arte, la literatura y la música.
  • Mientras mas experto se hace uno más detrimento en su grandeza creativa. La práctica deliberada asume que el desempeño es una función lineal de la práctica. Pero esto no parece ser cierto en eventos creativos. La relación entre conocimiento y creatividad es una curva U invertida. Algo de conocimiento es bueno, pero demasiado conocimiento de algo puede llevar a ser inflexible. En algunos campos, como el del escritor, cierta cantidad de experiencia escolar puede ser útil, pero demasiada puede llevar a que el autor no pueda darse ciertas licencias o que simplemente no pueda escribir ficciones creativas.
  • Personas fuera del domino (outsiders), pueden tener una ventaja creativa. Muchas innovaciones de individuos se hicieron a pesar de que no tenían las la expertez de otros en ese campo. Ejemplos de esto son Irving Berlin o la primera mujer Secretaria de Estado, Madelin Albright. Estos individuos no trabajaron en la práctica deliberada, sino que crearon sus propias trayectorias. Las personas creativas no solamente son buenas resolviendo problemas, sino hallando problemas a resolver.

Aunque se podría discutir mucho sobre la validez de estas afirmaciones, es claro que no todo es trabajo deliberado aunque da la impresión que los autores del mencionado libro tienen un caso contra dicho concepto. Es difícil valorar los esfuerzos creativos porque parece que retan toda explicación sistemática como la ciencia acostumbra dar. No obstante eso, hay algunos elementos que sin duda pueden considerarse muy importantes para tratar de dilucidar qué es lo que hace que las personas sean creativas.

Referencias:

Scientific American