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¿Alguna vez se han preguntado qué se necesita saber para abrir una cerradura? pues en mi caso me lo pregunto cada vez que se me olvidan las llaves de mi casa y ésta última vez decidí ponerme a investigar sobre un “arte” que es muchas veces puesto al nivel del hackeo (o ¿será al revés?): el lockpicking o cómo ser cerrajero.

En el tiempo que le he dedicado a tratar de aprender me he dado cuenta que muchos hackers lo usan como pasatiempos pues, según ellos, les dá el mismo hit de adrenalina que descubrir alguna vulnerabilidad o penetrar un servidor. Y esque la analogía no se puede evitar.

La verdad me sorprendí de la cantidad de información que existe sobre este tema en Internet: muchísimos videos, howtos y artículos. Hasta hay un concurso en Holanda para encontrar al más hábil cerrajero del país.

También hay mucha información sobre la legalidad de estas herramientas pues, como es lógico, pueden ser utilizadas para fines delictivos pero la mayoría de los países lo consideran como herramienta que puede o no ser utilizada para cometer un crímen, como un martillo, pues.

Y bueno, me he dado cuenta de lo vulnerables que somos: la mayoría de las chapas que usamos son súper fáciles de abrir y a un cerrajero común la mayoría no le toma más de un minuto.

Para empezar debemos saber cómo funciona una chapa:

Las chapas y candados se producen en muchísimas formas y tamaños, algunas presentan innovaciones de diseño otras son más simples. Pero la mayoría funcionan con el mismo concepto.

Las más comunes consisten de un cilindro que rota en su contenedor (ver la ilustración). Cuando está cerrado, el cilindro no puede rotar pues varios pares de “pins” se lo impiden. El pin superior de cada par, entra en el cilindro y su contenedor y es el encargado de mantener la chapa cerrada. Cuando se inserta la llave correcta, los pins son empujados hacia arriba y el pin superior queda fuera del contenedor y eso permite que el cilindro gire.

Pues bien, las herramientas básicas para aprender son:

  1. Un juego de ganzúas, que se compran en una tlapalería o ferretería
  2. Una chapa normal (para empezar es mejor comprar una diseñada para recámaras) o si te quieres ver intrépido prueba con la puerta de tu casa SIN llaves.
  3. Paciencia

De izquierda a derecha las dos primeras son las llaves de tensión. Las demás son las ganzúas, la primera es la que utlizaremos

Y los pasos:

  1. Poner la llave de tensión en la chapa
  2. Averiguar hacia donde gira. Si es una chapa que usas normalmente ya sabrás hacia dónde gira. Si no, mueve la llave de tensión en dirección de las manecillas del reloj y después hacia el otro lado. Si sientes un tope fuerte, es para el otro lado.
  3. Presiona la llave de tensión hacia donde se abre la puerta y sostenla ahí.
  4. Inserta la ganzúa para sentir los “pins”. Presiona hacia arriba con la punta de la ganzúa. Deberás poder empujar los pins hacia arriba y sentir cómo regresan a su lugar cuando dejas de presionarlos. Intenta subirlos lo más posible. Identifica el pin que sube menos. Si todos son muy fáciles de subir, aumenta la presión con la llave de tensión. Si son difíciles, bájale un poco.
  5. Presiona el pin que identificaste como el más difícil hasta que escuches un click. Recuerda que en realidad es un par de pins, y la meta es que el pin de arriba salga del contenedor del cilindro. Es por esto que es importante mantener la presión con la llave de tensión pues ésta es la encargada de impedir que el pin regrese a su posición de cerrado.
  6. Continúa presionando y repite los últimos dos pasos para cada uno de los pins restantes.
  7. Cuando termines, aplica más presión en la llave de tensión y esto abrirá la chapa.

Y ¡listo! estás adentro de nuevo.

Espero que este post les haya servido al menos para entender cómo funciona una chapa. No me hago responsable si terminan en el M.P. ni tampoco si, al probar ésta técnica, olvidan además de las llaves, el juego de ganzúas y terminan pagándole al cerrajero.

Desde la Red…
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