Los relojes modernos, inteligentes, tienen muchas funciones, a pesar de que en muchos casos son simplemente terminales tontas del teléfono inteligente. Apple ha trabajado por mucho tiempo en su reloj el cual es de los más vendidos, a pesar de que este mercado dista de ser floreciente, y ahora la última versión podría ayudar a detectar problemas cardiacos de quienes lo usen.

Hay que decir que Apple está siendo muy cuidadosa al no afirmar nada categóricamente, pero la empresas, en colaboración con la Escuela de Medicina de Stanford, lanzó la app “Apple Heart Studio”, que usa el sensor del corazón dentro de Apple Watch para recolectar datos de ritmo cardíaco irregular. El estudio se había ya anunciado en septiembre pasado.

Si por ejemplo, el reloj detecta un ritmo cardíaco irregular, los participantes en el el estudio serían notificados a través de Apple Watch y en sus iPhones. En caso de que esto ocurriera, se ofrecería una consulta gratuita con un doctor dentro del programa y posiblemente un electrocardiograma para un monitoreo adicional. Los participantes del estudio deben tener puesto el reloj y descargar la app en sus teléfonos.

Se sabe que la fibrilación atrial o Afib, es la causa principal de un ataque cardíaco y responsable de unas 130 mil muertes en los Estados Unidos, indica Apple. Y como la Afib no experimenta signos evidentes, frecuentemente pasa sin ser detectada.

Nueva correa para el Apple Watch que funciona como un electrocardiograma

Apple explica que el sensor dentro del reloj usa luces verdes LED que se prenden y apagan cientos de veces por segundo, así como un fotodiodo sensible a la luz para detectar la cantidad de sangre que pasa por la muñeca. El sensor tiene un diseño óptico que toma las señales desde cuatro puntos en la muñeca. Usando algoritmos el reloj puede aislar el ritmo cardíaco de otras señales que son simplemente ruido e identificar si hay un ritmo cardíaco irregular.

El estudio está abierto a personas de 22 años o más en los Estados Unidos. Se debe tener un reloj Apple (modelo 1 o posterior) y un iPhone (5s o superior). El usuario debe confirmar que no tiene Afib o que toma medicamentos anticoagulantes. De ser así, no puede participar en el programa. Los participantes pueden dejar el estudio en cualquier momento y Apple indica que no tiene ninguna información que pueda identificar a los que entren en el programa.

De acuerdo con Apple, más de 500 investigadores y más de 3 millones han usado sus relojes y iPhones para participar en estudios médicos, que can desde autismo hasta la enfermedad de Parkinson.

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