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Los autos empleados en el programa Street View de Google almacenaron información de millones de laptops, teléfonos celulares y otros dispositivos con redes Wi-Fi alrededor del mundo. Esto se agrega una nueva problemática de privacidad a los usuarios.

Se suponía que los carros guardarían la información de puntos de acceso Wi-Fi. Pero Google también se quedó con direcciones e identificadores únicos de diversos aparatos por medio de las redes inalámbricas, además de que todo se hizo público a través de Google.com hace unas semanas.

La autoridad francesa de protección de datos, conocida como la  Commission Nationale de l’Informatique et des Libertés (CNIL), recientemente contactó a CNET y dijo que su investigación confirmó que Street View recogió estos identificadores de hardware. En marzo, la sonda de la CNIL dio lugar a una multa de 100.000 euros, unos $143,000 dólares.

Esta confirmación surge como una preocupación respecto a la privacidad de la localización de cada uno de nosotros. Apple tuvo una situación similar en abril cuando se supo que los dispositivos con conectividad 3G guardaban los lugares en que sus dueños habían estado y luego eran enviados en un log a Apple al hacer una sincronización con iTunes.

Lo que no se sabe es si la base de datos de Google incluye el ID de hardware o solamente los puntos de acceso y routers inalámbricos que estaban cerca de los automóviles del proyecto Street View.

Google se ha negado a diversas peticiones de algún comentario en relación a este asunto por más de una semana. En una declaración del mes pasado, la compañía de búsqueda dijo únicamente “guardamos las direcciones públicas MAC en los puntos de accesos Wi-Fi,” refiriéndose a las actividades actuales y no del pasado en su labor de recorrido por las calles del mundo.

La explicación más factible de cómo es que toda esa información fue extraída podría ser la más simple: pudo ser un accidente de programación en que los coches de Street View recolectaron (en relativamente pocos casos) el contenido inalámbrico sin encriptar y las direcciones de hardware. Después fueron agregados a la base de datos de geolocalización de Google, que se hizo pública sin restricción de acceso hasta finales de junio.

Los dispositivos con Wi-Fi como PC´s, iPhones, iPads y otros smartphones transmiten un identificador de hardware único a cualquiera en un rango cercano. Si alguien captura o ya tenía acceso a esa dirección porque tuvo permiso para interactuar con ese dispositivo previamente, el API de Google revelaba dónde es que éste está ubicado, práctica que puede revelar información personal  como la ubicación de tu hogar o lugar de trabajo, e incluso de los lugares que más frecuentas.

Fuente: Cnet

 

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