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Seguridad

Investigadores del Swarthmore College en Pensilvania ha descubierto que mediante los datos registrados por el acelerómetro con el que actualmente cuenta todos los teléfonos inteligentes es posible obtener los códigos de seguridad de tus dispositivos.

Un acelerómetro es un componente electrónico que permite recabar los datos con respecto a la orientación del teléfono. Normalmente, este sensor registra los movimientos del teléfono en tres dimensiones: de lado a lado, hacia adelante y hacia atrás y hacia arriba y hacia abajo.

El problema de seguridad salió a la luz cuando el equipo estaba estudiando los datos enviados por un acelerómetro teléfono inteligente típico.

Cada vez que un teléfono está en uso, los datos se envían en un flujo constante desde el acelerómetro, alertando a las aplicaciones de los cambios de orientación en tiempo real. Esos datos se presentan en forma de mensajes que indican los movimientos del teléfono. El acelerómetro es tan sensible que toma nota de los pequeños cambios en la orientación que se producen cuando un usuario toca ligeramente la pantalla.

Por lo que los investigadores se dieron cuenta de que los datos recogidos por el acelerómetro también se podrían utilizar para calcular dónde alguien dio un golpecito en la pantalla al desbloquear un gadget con un PIN o patrón.

En pruebas controladas utilizando un software que se apoyaba en una base de datos pre-capturados, encontraron que la captura y el análisis de los acelerómetros, puede proporcionar suficiente información para ayudar a adivinar el código de seguridad del dispositivo. Ellos reportan una tasa de éxito del 43% al realizar sólo una suposición. Cuando se le dan cinco intentos, la tasa de éxito fue de hasta 73%.

También descubrieron que si un usuario escribe en su código mientras camina, la tasa se ​​reduce por el ruido añadido por el movimiento extra aunque aun así sigue siendo vulnerable.

“Más sensores en smartphones es igual a mucha más información que fluye a través de estos dispositivos, lo que significa que su protección es aún más crítica. Una torcedura o un agujero en el sistema podría dar lugar a datos que están siendo expuestos y utilizados”, dijo Kevin Mahaffey, director de tecnología de Lookout empresa de seguridad móvil.

Actualmente los teléfonos inteligentes no necesitan el permiso de su propietario para transmitir los datos de orientación de sus sensores, por lo que a medida que los mundos físico y digital se fusionan, y nos volvemos más dependientes de las interconexiones debemos tener cuidado con la información que portamos, subimos y/o almacenamos.

Referencia: Warthmore College

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