Las sondas modernas son intrumentos científicos impresionantes por su tecnología, pero no están exentos de dificultades debido muchas veces a causas externas que en ocasiones ni siquiera pudieron considerarse a priori. Esto es lo que parece está pasando con Rosetta, la sonda que orbita el cometa 67P que se acerca cada día más al Sol. La Agencia Espacial Europea (ESA) indica que Rosetta entró en  modo seguro («safe mode»), debido al polvo que el cometa está soltando y que afecta a la nave.

Rosetta ha estado ejecutando una serie de maniobras desde diferentes altitudes para aprender más sobre el cometa en su viaje a la cercanía solar. El 28 de marzo llegó a estar a unos 14 kms de la superficie cuando empezó a tener problemas y por ende la señal con la Tierra comenzó a fallar, lo que hizo que la nave se fuese a este modo seguro.

De acuerdo a ESA, la causa fue el sistema que mapea las estrellas, que es un equipo estándar en la nave y se usa para que ésta se oriente. Una brújula es inútil en el espacio y se tienen que usar otros métodos. Una manera es mantenerse mostrando las mismas estrellas de manera que pueda calcularse hacia donde se va, asunto que cualquier marino del siglo 18 podría entender. Identificando algunas estrellas y triangulando su posición, la nave puede calcular su trayectoria y donde se encuentra.

Los sistemas que siguen a las estrellas son una tecnología muy confiable con más de 50 años de desarrollo, peor los cometas plantean retos que lo hacen todo más complicado. Al acercarse al cometa, las partículas de polvo del mismo opacan la luz del Sol y entonces muchas estrellas ya no se pueden ver. Esto hace que la nave esté confundida sobre en donde se encuentra y entonces la sonda no puede dirigir su antena hacia la Tierra para mandar la información.

Otro factor es los paneles solares inusualmente largos de Rosetta, diseñados para capturar la mayor cantidad de energía posible mientras viajaba más allá de la órbita de Marte. Pero al expulsar más gas y polvo del cometa, estos paneles captan el polvo y hacen incluso más difícil la orientación de la nave en el espacio. Simplemente piénsese que está en el medio de la nada, donde ¿qué es arriba o abajo?

Rosetta no ha podido establecer el registro de las estrellas después de 24 horas desde que se presentó la falla y esto podría ser una muy mala noticia para el futuro de la misión. Sin embargo, en uno de los últimos reportes, Rosetta parece haber regresado a su situación normal pero los científicos piensan que esto tomará todavía algún tiempo. De hecho, en una prueba lograron cambiar la altitud de Rosetta de 400 kms a 140 kms (considerando la superficie del cometa).

Habrá pues que esperar. Estas misiones son muy complejas y pueden fallar muchísimas cosas, o presentarse problemas jamás imaginados.
Referencias:

ESA

GizMag