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googleapps.jpgComo buen usuario antiguo de Internet (no hagan cuentas por favor) llevo usando correo electrónico desde que existe. Recuerdo los programas como Pine (en la terminal de Unix), el honorable Eudora, luego otros como Thunderbird, Pegasus Mail y muchos más. Hace unos años por fin me estacioné en Outlook de Microsoft, con grandes virtudes si trabajas en una empresa que tenga Exchange Server, que no es mi caso.

Desde hace meses tenía el gusano de cambiar de cliente de correo y, de paso, de servidor. Tenía el correo de unocero.com hosteado con un proveedor norteamericano que, hasta eso, me daba buen servicio. Sin embargo, como todo en la vida, la única constante es el cambio.

El viernes migré las cuentas de correo a los servicios de Google, conocidos como Google Apps, que ofrecen además de administrar tus buzones, otras funciones como calendarios en línea, colaboración en documentos a través de “Documents” y más. El costo de estos servicios es cero pesos. Si no quieres ver publicidad y tener más espacio en disco, el precio es de 50 dólares por usuario al año. No es una bicoca, pero para comenzar, los servicios gratuitos son buenos.

Ahora tengo mi correo en Google, es decir, en Gmail y ¡estoy perdido! No encuentro lo que necesito, no sé cómo se usa bien. Acciones rutinarias con Outlook simplemente no encuentro como hacerlas en Gmail… tenía un par de cuentas con este servicio, pero nunca la principal.

Habré tomado una buena decisión? Sólo el tiempo lo dirá, mientras tanto, sigo descubriendo todos los días como hacer algunas cosas. Por ejemplo, puedes tener acceso IMAP a tu buzón y desde tu cliente de correo (en este caso, Outlook) copiar algunos mensajes a Gmail. Por otro lado, el calendario de Google funciona bastante bien, de hecho, “exporté” mis entradas usando un programa que publicamos aquí hace un par de días. Con un BlackBerry tengo acceso a Gmail y al calendario… en fin, si no contesto correos rápido, es porque, paradójicamente, ¡ahora no los encuentro!

Desde la Red…
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