Visión de la acción del láser

Muchos pensarán que la solución más eficiente para evitar que un asteroide similar al que destruyó a los dinosaurios se estrelle contra nuestro planeta es volarlo en pedazos. Sin embargo, los científicos de la Universidad de Glasgow, en Escocia, han encontrado una manera menos explosiva para detener la posible amenaza exterior con un ‘enjambre’ de satélites que disparen un láser capaz de desviar al asteroide de su curso y salvarnos de la aniquilación.

¿Inteligente? Si contamos con que nos evitaríamos una lluvia de polvo interestelar cayendo sobre nuestro planeta como tormenta de arena, suena bastante bien.

¿Cómo puede un láser desviar un asteroide? Los científicos sugieren que el haz de luz pulverizaría la superficie rocosa para generar una especie de propulsión que lo dirigiría fuera de su curso.

Recordemos que un asteroide de aproximadamente 100 km de diámetro fue el responsable de erradicar casi instantáneamente millones de especies de flora y fauna de la faz de la tierra, moldear nuestro planeta y forzar a evolucionar a las formas de vida que hoy conviven con nosotros.

La Tierra aún es presa de las colisiones espaciales, como el asteroide que azotó la zona de Tunguska, Siberia, hace cien años y destruyó 2000 kilómetros de vegetación con su impacto. Además, si lo pensamos, desarrollar medidas que eviten una tragedia en alguna población importante debe ser una prioridad.

Entre las propuestas se planteó que un haz dirigido desde la Tierra podría hacer el trabajo, pero se concluyó que el tiempo para que el láser cruzara la órbita para alcanzar el cuerpo rocoso espacial sería demasiado largo y difícil de calcular para atinarle al objeto. Otra opción desechada fue dotar a un transbordador de un cañón de luz con el mismo fin.

Entonces, si se usara la primera opción, pulir la superficie rocosa de un asteroide dejaría mucha basura espacial, para esto, lo investigadores se plantean la posibilidad de utilizar otra flotilla de satélites para ‘barrer’ los restos y enviarlos fuera de nuestra atmósfera.

Aún no sabemos cuándo habrá una colisión de proporciones bíblicas, ni cuándo podría estar listo este método, pero supone una solución más inteligente y racional que la de lanzar misiles nucleares hacia un asteroide para volarlo en pedazos.

Fuente: Gizmag.

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