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violines000Los violines Stradivarius son famosos por la calidad de su sonido. La Wikipedia indica que “los instrumentos de Stradivarius son muy valorados por los intérpretes más importantes del mundo y por los coleccionistas de antigüedades. Las características sonoras e individuales de estas obras de arte son consideradas únicas”. Parece ser que Antonio Stradivari, el luthier que construyera unos 1200 violines a lo largo de su vida, logró una perfección que ha sido imposible de imitar y sin embargo, se siguen manejando teorías de las razones por las cuales este tipo de violines tienen este magnífico sonido.

Por ello, un equipo de acústicos del MIT, especialistas en dinámica de fluidos, hicieron equipo con un fabricante de violines de Boston para analizar meticulosamente cientos de instrumentos del período cremonense, considerado la época de oro en la creación de violines. Lo que hallaron no solamente revela las claves de los diseños, sino que también da alguna luz sobre si el desarrollo de estos instrumentos de esta manera fue deliberado o simplemente el producto de un error humano.

El estudio se enfocó en los violines más famosos de la época, fabricados por Amati, Stradivari y Guarneri. Se analizaron las medidas de cientos de instrumentos de los siglos 17 y 18. Usando rayos X y tomografías, así como dibujos técnicos de los instrumentos, guardados en museos, bases de datos y coleccionistas. También se compararon dimensiones y resonancias acústicas. El estudio identificó la forma y longitud de los llamados agujeros f, que son las aberturas en forma de contorno por donde escapa el aire, lo cual se consideró una pieza clave en lo que se refiere a sonoridad del instrumento. Se halló específicamente que el sonido producía flujos alrededor del perímetro del agujero más que en el interior del violín, lo que significa que mientras más largo es el agujero del sonido, más poderoso es el sonido que el violín puede producir. Vamos, una relación directa.

El grosor de la parte trasera del instrumento parece tener también un impacto significativo en la potencia acústica. La elasticidad de la construcción en madera permite una expansión y contracción que responde a las vibraciones del aire. El estudio halló que en la medida que la parte trasera era más gruesa, más sonoridad alcanzaba el violín.

Los investigadores también revelaron algunos secretos en el desarrollo de los instrumentos, encontrando que la longitud de las aberturas en el violín, los agujeros f, tuvieron una especie de evolución. Los cambios, sin embargo, parecen haber sido más una mutación accidental que una modificación consciente, deliberada.

violines001“Las personas habrán escuchado sus instrumentos y habrán notado lo que podría hacerlos más eficientes, haciendo una buena selección sobre qué características de los instrumentos valdría la pena replicar”, dijo Nicholas Makris, un profesor del MIT. “Quizás no eran muy conscientes de qué hacer, pero es claro que sabían las mejoras que tenían que aplicar para hacer un mejor instrumento”, indicó.

El estudio, lidereado por el Profesor Makris, forma parte de un extenso examen de la acústica dinámica de los instrumentos de cuerda. El equipo considera que los resultados podrían ser útiles para los fabricantes modernos de violines, los cuales podrían se diseñados para generar una mayor sonoridad.

Cabe sin embargo decir que otro tipo de estudios a los Stradivarius parecen mostrar que hay un elemento subjetivo sobre la calidad del sonido de dichos instrumentos. Por ejemplo, en una prueba doblemente ciega, en donde el violinista por ejemplo, tocaba un instrumento sin saber si era o no un famosos violín, y en donde los que escuchaban no podían saber quién era el intérprete, llegaron a conclusiones simpáticas, en donde violines modernos calificaron en general como los mejores que los venerables Stradivarius.

Como nota al margen, los Stradivarius son violines muy costosos. El precio de estos instrumentos de cuerda varía dependiendo de su estado de conservación y la calidad del sonido, entre otros aspectos. Los precios van entre miles de dólares hasta las sumas récord de millones de dólares. Desde luego, violinistas de la talla de Yehudi Menuhin o Jascha Heifetz hacen que el precio de sus violines se incremente a precios estratosféricos. En el 2011, uno de éstos instrumentos, el llamado ‘Lady Blunt’, fue subastado por 17 millones de dólares. Y de hecho, los arcos de los violines también se venden aparte y son más baratos, pero aún así logran cifras de 20,000 dólares, por ejemplo.

Referencias:

MIT

Gizmag

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