Activa las notificaciones para estar al tanto de lo más nuevo en tecnología.

Existen varios servicios que hoy en día damos por sentado: el agua, la luz, el Internet, el teléfono e incluso las estaciones donde nos despachan gasolina para nuestros vehículos. Muchos de estos tomaron muchos años en poder estandarizarse y producirse en masa. La distribución fue uno de los retos más complejos dentro la revolución industrial cuando todos los servicios que hoy utilizamos comenzaron a surgir poco a poco.

Estamos acostumbrados a levantarnos de la cama y enseguida tomar nuestro teléfono, navegar en nuestras redes sociales y enviar dos o tres mensajes, ya sean de trabajo o en algún chat familiar o simplemente poner un estado de cómo nos sentimos en ese momento. Damos por hecho que todo funcionará tal como debe de ser y todo es inmediato.

Aunque hace muchos años las revoluciones tecnológicas tomaban un poco más de tiempo, hoy en día los avances son mucho más efímeros, la sociedad cada vez necesita y quiere que todo suceda con más velocidad. La idea que puede funcionar hoy, tal vez mañana sea obsoleta.

Existe una red con la cual tendremos que estar conectados en un futuro no muy lejano. La llamada Enerent es un término formado por dos de las palabras más utilizadas en el último siglo, energía y red.

¿Habrá energía ilimitada en un futuro próximo?

Si bien algunas personas -como Donald Trump- muy poderosas aún creen que el cambio climático es un invento de algunos fanáticos para espantar a la población sobre el gran desgaste que tiene la Tierra, lo cierto es que es un problema tan latente que si no nos ponemos de acuerdo para crear un plan para corregir todos los daños, en 50 u 80 años el mundo podría colapsar de forma estrepitosa.

Aunque algunos gobiernos -como el de México- no han querido sentar las bases para producir energías renovables a gran escala, el futuro se encuentra en este tipo de tecnologías. No obstante, existen países como Dinamarca o Finlandia que la gran mayoría de la energía que producen viene de fuentes renovables.

Actualmente México produce poco mas del 19 por ciento de la energía de fuentes renovables y se tiene planeado que para 2024 este porcentaje aumente a 35 por ciento. Si enfocáramos los esfuerzos en producir energía eólica, solar o de algún otro tipo con los recursos naturales que nuestro país posee se podría cubrir la cuota de necesidad de casi todo el país.

Económicamente hablando, los gobiernos más prominentes no están observando el gran negocio que pueden llegar a ser este tipo de energía. Siguen enfocados casi en su totalidad en extraer combustibles fósiles los cuales contaminan y dañan el medio ambiente.

Google usará sólo energía renovable en 2017

Por otro lado, la Enernet está mostrando la oportunidad de expandir aún más las telecomunicaciones en todo el mundo. Empresas como SunRun o Solarcity han llegado a revolucionar cómo utilizamos la energía. Desde la acumulación de energía en baterías sumamente eficientes hasta la transmisión de datos a grandes velocidades, y todo a través de la red eléctrica de las ciudades. Incluso puede utilizarse para potencializar el internet de las cosas.

Visionarios como Elon Musk o Jigar Shah (quien fue uno de los primero ingenieros que vieron el potencial que existía hace más de diez años), han querido transformar la forma en que se produce y distribuye la energía, lamentablemente hay demasiado intereses de generaciones añejas que no dejan surgir las nuevas tecnologías.

No hay nada de novedoso en la transmisión de datos por redes de energía, lo increíble es que las empresas aún no hayan tomado conciencia del momento histórico en el que estamos para dar un golpe sobre la mesa y cambiar de una vez por todas como se consume la energía en el mundo.

Nikola Tesla soñaba con distribuir energía gratuita en todas las ciudades pero las compañías fabricantes de filamento y cableado lo tacharon de loco por obvias razones, no sería un negocio rentable.

Referencia: TechCrunch, SENER

Desde la Red…
Comentarios