Animación suspendida como tratamiento de emergencia

Por primera vez en la historia, los cirujanos del Hospital UPMC Presbyterian en Pittsburgh podrían salvar a los pacientes, poniéndolos entre la vida y la muerte. Están listos para poner a prueba una técnica que pone a los pacientes en un estado de “animación suspendida“, dando tiempo suficiente a los cirujanos operar con lesiones que de otro modo serían fatales.

El proceso implica la eliminación de la sangre del paciente y reemplazarla con una solución salina que detiene casi toda la actividad celular.

Esto es similar a la inducción de hipotermia, células a temperaturas más bajas necesitan menos oxígeno para realizar reacciones químicas, por lo que todo un cuerpo refrigerado podría mantenerse técnicamente vivo (y técnicamente no muerto) durante períodos largos de tiempo que un cuerpo a una temperatura normal.

El cirujano Samuel Tisherman del Hospital Presbiteriano UMPC en Pittsburgh reconoce que la idea es “suspender” la vida por unos momentos, aunque no quiere hablar de animación suspendida por los vínculos que tiene con la ciencia ficción. En cambio, tanto este experto como sus colegas prefieren el término “preservación y resucitación de emergencia”, una técnica cuyo objetivo es obtener más tiempo para tratar heridas serias provocadas por armas de fuego y elementos punzantes/cortantes.

En el hospital están listos para usar la solución por primera vez en humanos, sin embargo, esperan aplicarlos solamente en casos de emergencia superior. Tisherman explica que el paciente seleccionado tal vez sea uno que haya perdido la mitad de su sangre debido al trauma, y que sus probabilidades de supervivencia en ese caso sean inferiores al siete por ciento.

El procedimiento será activado en un total de diez pacientes, y compararán los resultados con otros diez casos en los que se actúe de modo convencional. Si los datos obtenidos son positivos, Tisherman espera que la técnica pueda ser extendida a otras condiciones

La animación suspendida fue probada en cerdos en 2002  y algunos de los cerdos sobrevivieron con éxito al tratamiento sin efectos nocivos. Pero tratar de esta técnica en humanos es controversial ya que los participantes serán atendidos en la sala de emergencia, donde ni el paciente ni la familia pueden dar su consentimiento, y en esta situación la Food and Drug Administration (FDA) los considera exentos del consentimiento informado, dejándolos a su juicio ya que estos pacientes no son propensos a sobrevivir a sus heridas.

Referencia: Acute Care Research

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