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Nuestros modelos de cómo se forman los agujeros negros estelares son sólo eso, modelos. Se basan en las matemáticas complicadas de lo que ocurre cuando una estrella masiva colapsa al final de su ciclo de vida. Pero los científicos no han sido testigos del proceso de formación de un agujero negro directamente… hasta ahora.

Utilizando datos del telescopio espacial Hubble, un equipo de astrónomos de la Universidad Estatal de Ohio creen que han observado una estrella súper gigante roja, N6946-BH1, al final de su ciclo de vida.

De hecho, en su última observación, la estrella parece haber desaparecido de la existencia. Donde hace poco no había una estrella brillante, ahora sólo queda una oscuridad con un débil resplandor, informa New Scientist.

La estrella, que está a unos 20 millones de años luz de distancia, se observó por primera vez en 2004. En aquel entonces era una estrella 25 veces más grande que nuestro sol.

Más tarde, en 2009, los astrónomos fueron testigos de un espectacular show de luces, cuando 6946-BH1 de repente se encendió y llegó a ser un millón de veces más brillante que nuestro sol, y luego se desvaneció con la misma rapidez. Era como si una bomba hubiera explotado dentro de su núcleo.

Los investigadores creen que esta brillante explosión fue un ejemplo de lo que predicen los modelos sobre los momentos finales antes de que una estrella colapse en un agujero negro.

Las más recientes imágenes del Hubble de esta estrella parecen confirmar que de hecho se ha colapsado en un agujero negro. Donde había una vez una estrella brillante, ahora sólo hay oscuridad. Aunque la estrella ha desaparecido del espectro visible de la luz, sigue existiendo una leve nota de su existencia anterior: un resplandor infrarrojo pálido.

Por supuesto, la estrella no sólo desapareció, sino que se transformó en un agujero negro. O al menos, esa es la mejor suposición. Los científicos no pueden estar seguros de lo que ha ocurrido hasta que hagan más mediciones.

Por ejemplo, cuando el material cae en un agujero negro, emite rayos X en un espectro particular. Ver estos rayos X será el siguiente paso para confirmar la existencia de un nuevo agujero negro.

El equipo tendrá la oportunidad de hacer estas observaciones en tan sólo unos meses, cuando los nuevos datos del Observatorio Chandra de Rayos X estén disponibles.

Referencia: New Scientist, Inquisitr

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