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No es novedad que con el paso de los años, el sistema solar e incluso la galaxia completa, han tenido cambios, algunos grandes y otros más pequeños. En el caso específico del planeta Tierra, el ser humano también ha contribuido a que esos cambios se aceleren; el cambio climático cada día tiene más repercusiones y consecuencias más complejas que nunca.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha lanzado un llamado a elaborar un plan para poder contrarrestar los constantes “ataques” climáticos espaciales en la Tierra. Más específicamente, se refiere a la constante radiación que llega a nuestro planeta proveniente del Sol y las tormentas solares que se han presentado en varias ocasiones a lo largo de la historia.

Las tormentas solares se producen cuando en el Sol hay explosiones de plasma lo cual hace que se generen bucles de este material en la superficie. Cuando su actividad magnética es demasiado fuerte estos bucles chocan entre sí generando a su vez más explosiones que se expanden por todo el Sistema Solar.

Generalmente se producen cada máximo solar, lo cual quiere decir que el sol alcanza su actividad magnética más alta. Según los registros de diversas agencia espaciales, entre ellas la NASA, esto sucede aproximadamente cada 11 años; la última fue en el año 2012, y expertos aseguran que la Tierra tuvo mucha suerte porque no afectó en gran medida.

Este tipo de fenómenos han tenido consecuencias fuertes en algunos casos ya que dichas tormentas crean un “nube” electromagnética, la cual al llegar a la Tierra causa fallos importantes en la infraestructura eléctrica y en general en todos los aparatos eléctricos.

El presidente Barack Obama busca que se creen formas más eficientes de pronosticar cuándo sucederán estas tormentas y cómo afectarán a la tierra, para así evitar que afecten en gran escala el planeta y a la humanidad.

La última tormenta solar que afectó seriamente al planeta, de la cual se tenga memoria, fue en el año 1989, la cual produjo un apagón en toda la provincia de Quebec, Canadá.

Uno de los más grandes temores que se tienen con este tipo de fenómenos espaciales es que al no haber red eléctrica, lugares como hospitales, transportación o el abastecimiento de diversos servicios pueden quedar comprometidos.

Por lo pronto esperamos que el clima espacial sea benévolo con nuestro preciado planeta y que las diferentes capas de la atmósfera nos protejan contra cualquier fenómeno espacial que se presente.

Referencia: EngadgetWhiteHouse

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